Mostrando entradas con la etiqueta patrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta patrimonio. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2015

VAMOS DE CONGRESO

Del 1 al 4 de octubre se celebrará conjuntamente en Peñarroya-Pueblonuevo y Belmez el XVI Congreso Internacional sobre Patrimonio Geológico y Minero, y la XX Sesión Científica de la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero (SEDPGYM).
Según la documentación con la que se presenta el Congreso, los objetivos que persiguen son:
1. Ser punto de encuentro y discusión para investigadores, estudiosos e interesados en la historia y la cultura enmarcadas en el patrimonio geológico y minero.
2. Facilitar el intercambio de experiencias en el estudio, recuperación, conservación, puesta en valor y difusión de los recursos patrimoniales geológico-mineros.
3. Dar a conocer la importancia de la tradición e historia minera de la Cuenca del Guadiato en particular y de España y otros países en general, tanto a través de la divulgación de su pasado minero como mediante el análisis de las iniciativas y proyectos que se están desarrollando actualmente.
4. Aunar esfuerzos para alcanzar una visión global del patrimonio geológico-minero, integrado en el paisaje, que permita compaginar sus señas de identidad propias con la rehabilitación/restauración y con la reutilización y aprovechamiento en usos alternativos coherentes, cuando así se requiera para el desarrollo local sostenible.
5. Profundizar en el proceso de valorización turística como recurso para contraponer la situación de partida de las zonas marcadas por economías en declive con las nuevas expectativas abiertas por las nuevas formas de turismo (cultural, ecológico, etc.).
6. Divulgar las normas y recomendaciones nacionales e internacionales sobre el estudio, recuperación y utilización del patrimonio minero para que constituyan la base sobre la que cimentar los estudios conducentes a su aprovechamiento sostenible.
La importancia que se le da hoy en día al cumplimiento de estos objetivos es tal que se han presentado más de cincuenta trabajos y comunicaciones para ser expuestas en los dos días de sesiones (3 y 4 de octubre), en jornadas de mañana y tarde. Además, se incluyen varias visitas y excursiones a lugares de interés en nuestra comarca los días 1 y 4 de octubre. Aunque la asistencia a estas excursiones está limitada a los participantes en el Congreso, la asistencia a las ponencias y comunicaciones, que se celebrarán en el salón de actos de la Escuela Politécnica Superior de Belmez, es libre.
El jueves, día 1, comenzará la jornada con una excursión para los participantes a las minas de carbón y plomo del Guadiato. A las siete de la tarde se inaugurará el Congreso en el Centro de Iniciativas Empresariales (Mercado de Abastos) de Peñarroya-Pueblonuevo, con la Entrega del Premio Francisco Javier Ayala Carcedo 2015, de la SEDPGYM y una conferencia inaugural. Después nos desplazaremos al Almacén Central para visitar el edificio y las exposiciones de minas ferrocarriles.
Aunque todas las comunicaciones presentadas prometen ser interesantes, solo por citar las referidas a nuestra comarca, las sesiones científicas comenzarán el viernes por la mañana, siendo la primera la dedicada al Patrimonio Geológico, dentro de la cual Antonio Daza presentará la comunicación “Modelo de la tectónica del Macizo Ibérico en Córdoba y la neotectónica del Guadalquivir Bético”  (hora prevista 10:12).
Dentro de la sección de Patrimonio Minero, por la tarde, a partir de las seis se presentan “Explotaciones carboníferas en la margen derecha del Guadiato. la Cuenca del Ruidero y el Grupo Hullero de la Concepción”, (Á. Cano Gil y J.A. Torquemada Daza), “Rehabilitación paisajística del castillo de Belmez (Córdoba)” (A. Daza Sánchez, C.Á. García Herrera, J. Gutiérrez-Ravé Caballero y M.C. García Ruiz) y “La mina Antolín: La mejor mina de hullas de la “Société Minière et Métallurgique de Peñarroya” en la Cuenca Carbonífera del Guadiato” (J.L. Hernando Fernández).
El sábado, dentro de la sección sobre arqueologia e história de la minería y de la geología se presentan a las 11:42 la comunicación “Mina Las Minillas (Granja de Torrehermosa, Badajoz). resultados de la prospección arqueológica: fases de explotación minera prehistórica a contemporánea” (M. A. Hunt Ortiz) y a las 16:00 “Grupo Minero de Navalespino: historia minera y descripción mineralógica de sus filones. Fuente Obejuna (Córdoba)” (Inmaculada Ramos).
Por último, en la sección sobre valores didácticos del patrimonio geológico y minero, a las 17:36, “Valores didácticos del patrimonio y paisaje industrial. Caso de estudio de Cerro Muriano (Córdoba, España)” (D. Quesada Fernández y C. Quesada Fernández).
Finalmente, el domingo habrá una visita al patrimonio industrial y minero de Peñarroya-Pueblonuevo (Cerco Industrial, Litoteca Nacional del IGME, Museo de Geológico, Barrio Francés, Edificios de la SMMP, pozos mineros, etc.).
En 1999 ya tuvo lugar en Belmez la IV Sesión Científica de la SEDPGYM, que sirvió de punto de partida para la protección del patrimonio geológico y minero en nuestra comarca y dar a conocer las inmensas posibilidades que alberga.
Se inició entonces un proceso que, si bien en algunos aspectos va teniendo resultados favorables (concienciación ciudadana, creación de la Fundación Cuenca Minera del Guadiato, jornadas de estudio, compra del Cerco Industrial de Peñarroya, etc.), en otros es todavía muy deficiente (declaración de bienes de interés cultural, conservación de edificios e instalaciones industriales y mineras, creación de museos y centros de interpretación, o apoyo decidido de autoridades e instituciones).
Desde nuestra asociación deseamos que este congreso sirva para la consolidación y puesta en marcha definitiva de todos los proyectos que, en torno a nuestro patrimonio, están sobre la mesa.
 
¡Sigue leyendo esta entrada...!

domingo, 11 de mayo de 2014

FESTIVAL DE EUROVISIÓN 2014

Sí, lo reconozco, a la vez que escribo esto, estoy viendo el Festival de Eurovisión. Este año me ha dado por ahí.
Aunque siempre me pareció el festival de la OTI muchísimo más divertido que el de Eurovisión, como hace años que dejaron de hacer el primero, sólo queda el segundo. Les debió parecer a los de la tele que lo de los ritmos latinos y cantar en español no era lo suficientemente moderno y decidieron suprimirlo, por lo que sólo nos queda el festival de la vieja Europa.
 
 
Eso de ser “vieja” tiene sus inconvenientes, pero también algunas ventajas, y una de ellas es lo que ha sucedido este año. Como el país que gana un año, organiza el festival del año siguiente, nada más acabar el de 2013 ya estaban los daneses pensando dónde iban a montar el de 2014. Y la cosa no es fácil.
Tal como está el mundo del espectáculo, la televisión, la organización y la tecnología de los conciertos, se trataba de encontrar un espacio verdaderamente amplio, capaz de albergar a miles de espectadores, además de un enorme escenario y toda la parafernalia televisiva.



Esto son cosas que cada país se las plantea de un modo distinto, si en años anteriores se han podido ver grandes pabellones construidos para la ocasión, los daneses se plantearon desde el principio la rehabilitación de antiguos espacios. Pensaron primero en la vieja cárcel de la ciudad de Horsens, pero finalmente se decidieron por rehabilitar el antiguo astillero B&W de la isla Refshaleøen, frente a Copenhage.
 
El B&W Hallerne es un antiguo complejo industrial que se encuentra en una isla artificial de unos 500.000 metros cuadrados, frente a la capital, y fue uno de los motores industriales de Dinamarca durante el siglo XX, hasta su quiebra en 1996. El astillero fue líder internacional en construcción de barcos desde 1872 hasta su cierre, destacando los dos grandes pabellones construidos a principios de los años 60. El llamado B&W Hallerne tiene unos 10.000 metros cuadrados (lo que permite un aforo para 10.000 espectadores), y unas medidas espectaculares, con 60 metros de alto, 50 de ancho y 165 de largo.



La organización de este festival ha permitido dar una nueva vida a estas instalaciones, utilizadas ya para fines culturales y de entretenimiento. Aunque parece ser que, por falta de tiempo y dinero, finalmente no se han ejecutado todas las obras previstas en la isla (carreteras, jardines, rehabilitación de otros edificios, etc.), la idea es continuar con las obras y ganar un nuevo espacio para la ciudad. Desde el cierre del astillero, la zona se ha reinventado y las viejas fábricas han cedido su puesto a grandes parques en donde en los últimos años se han celebrado varios festivales de música.
 




Una curiosidad, cuando el enorme edificio está vacío, el sonido tarda 13 segundos en desaparecer, por lo que para lograr una buena acústica en un complejo que nada tiene que ver con el mundo del espectáculo han tenido que idear un sistema, colgando del techo 150 enormes "globos" diseñados para la ocasión, lo que ha permitido que el sonido dure sólo 3 segundos.



Las comparaciones son odiosas. Evidentemente, Peñarroya no es Copenhage y España no gana el Festival de Eurovisión ni poniendo a Casillas de portero, pero no dejo de pensar en que el Almacén Central es mayor (14.000 metros cuadrados) que el pabellón del B&W Hallerne y que las 60 hectáreas de El Cerco son más que las 50 de la isla en cuestión… Eso sí, los daneses sólo han tardado 18 años en recuperar ese antiguo espacio industrial. ¡Qué envidia!  
¡Sigue leyendo esta entrada...!

martes, 14 de mayo de 2013

EL PASADO, UN CAMINO HACIA EL FUTURO (II)

Continuando con lo tratado el pasado 11 de mayo en la jornada sobre Patrimonio, organizada por la Asociación Cultural Desde la Cima, la titulada “15 años de protección del Patrimonio Industrial y Minero en la Cuenca del Guadiato” corría por cuenta de nuestra asociación, La Maquinilla.

Para ello, se partía de la situación de nuestro Patrimonio Industrial y minero en el año 1998, en el que se inauguró en Peñarroya la restaurada nave de la Papelera como recinto ferial, dando así una segunda vida a este edificio. También en ese año comenzaron los preparativos de la IV Sesión Científica de la Sociedad Española para la Protección del Patrimonio Geológico y Minero, celebrada en Belmez en 1999.

En las dos jornadas de aquella Sesión se presentaron 48 comunicaciones y ponencias, once de las cuales hacían referencia al patrimonio de nuestra comarca y, en concreto, cinco de ellas nos han servido como hilo conductor del análisis de lo acontecido en nuestra cuenca en los últimos quince años. Se referían a la protección de los castilletes de minas, chimeneas y construcciones industriales de Peñarroya, el Patrimonio Ferroviario, recuperación del patrimonio documental y el proyecto de restauración de Mina Aurora, en Belmez.

Castillete conservado a la entrada de El Porvenir
La primera referencia fue a la protección de los castilletes de minas. Por parte del Museo Histórico de Belmez y del Territorio Minero se hicieron en aquellos años dos solicitudes de declaración de Bienes de Interés Cultural. La primera se refería a castilletes del término municipal de Belmez (Aurora, Belmez, Cabeza de vaca, Lucas Mallada, etc.) y la segunda se extendió a los de toda la comarca (San José, Cervantes, Nº 3-Terrible, Espiel, etc.), sin que la Junta de Andalucía haya tenido a bien atender a esta solicitud hasta hoy, pasados ya más de quince años y a pesar de todas las gestiones que se han hecho sobre ello. Queda, en cualquier caso la valoración ciudadana que se hace de estos castilletes, como son los casos de los de la Aurora, El Porvenir o Santa Bárbara, instalado este en la rotonda de acceso a Pueblonuevo.

Sobre la solicitud de declaración de Bien de Interés Cultural de las chimeneas y bienes industriales de Peñarroya versaba la segunda de las ponencias de aquel año 1999, con el mismo final que la anterior. Si bien durante estos años se han estudiado y catalogado por el Ayuntamiento algunas de estas construcciones, se trata de una protección legal insuficiente, protección que debería ampliarse también a otras chimeneas de la comarca, como la de la estación de Espiel, la fábrica de harinas de Belmez o la panadería de Ojuelos Altos. Como positivo se puso de manifiesto la consolidación y recuperación de las chimeneas de la Electra Candelaria, en Peñarroya, y de la fábrica de harinas, en Pueblonuevo, así como la compra del Cerco Industrial y la rehabilitación del Almacén Central. 

Chimenea de la fábrica de harinas de Peñarroya-Pueblonuevo
En cuanto al patrimonio ferroviario se lamentó la demolición por ADIF de la estación de Belmez, un hecho incomprensible para la mayor parte de la población. También en Belmez, se han demolido varias casetas de paso a nivel de la vía estrecha y de La Maquinilla, y se destruyó, por incendio, el abandonado edificio principal de la estación de Cámaras Altas. Por el contrario, se valoró la recuperación del trazado urbano de la vía estrecha con el carril-bici de Peñarroya-Pueblonuevo, y la reutilización de las estaciones de Espiel y Belmez-Ermita, así como algunas casetas y edificios de la vía estrecha, ejemplos de conservación de todo aquello a lo que se le busca una segunda utilidad, en contra de la destrucción de los edificios sin uso abandonados por los gestores ferroviarios, que se inexplicablemente se niegan sistemáticamente a cederlos a los Ayuntamientos.

En cuanto al material móvil, se denunció el estado de abandono en las instalaciones de Encasur de dos locomotoras de la Maquinilla, así como de varios vagones de este ferrocarril, algunos construidos en los Talleres de la SMMP, contrastando este abandono con las inversiones realizadas en material ferroviario procedente de otros lugares de España. 

Vagón de La Maquinilla en las instalaciones de Encasur
Novedoso en su momento fue el tratamiento que F.J. Aute hizo del patrimonio documental, con especial referencia a las fotografías de minas, edificios, instalaciones industriales y trabajadores. Lo que ahora es una rutinaria faena de escaneo o intercambio de archivos, hace quince años era una laboriosa tarea de recopilación documental, una costosa búsqueda de fotografías y un revelado artesano en improvisados laboratorios fotográficos. El resultado de todo ello ha sido la recuperación de gran parte de nuestra memoria histórica, aunque se echa en falta un centro de documentación público que recopile y catalogue debidamente todo ello, que también ofrezca esta información a investigadores que, en ocasiones, desconocen la realidad o falsean deliberadamente los datos.
Trabajadores del Pozo nº 3 en 1960
Fotografía de la Colección F.J. Aute
Por último, con base en una ponencia de 1999 sobre el proyecto de recuperación de la Mina Aurora, se analizó la evolución de los distintos proyectos de museos, centros de interpretación o centros de visitantes, que se han iniciado en los últimos años. Sin duda, este es el ejemplo más patente de la descoordinación comarcal que existe.

El proyecto de Mina Aurora, en Belmez, englobaba un centro de visitantes, albergue y zonas recreativas. Iniciado con una escuela taller y avalado por la Mancomunidad de Municipios, el cambio de gobierno municipal en 2003 supuso el abandono del proyecto, a pesar de las cuantiosas inversiones realizadas.

El Ayuntamiento de Peñarroya inició años después un proyecto parecido, en este caso con una “mina” visitable, recuperando para ello la Santa Rosa. La crisis económica y la falta de fondos paralizó el proyecto, ejecutado ya en gran parte. También los ayuntamientos de Espiel y Fuente Obejuna (El Porvenir), han iniciado en estos años, cada uno por su cuenta, proyectos similares.

De este modo, tras quince años de “vacas gordas” y por diferentes causas, no tenemos en la comarca ningún centro de interpretación, museo o centro de visitantes “decente”, que informe debidamente y acoja las enormes posibilidades turísticas que tiene nuestro Patrimonio Minero e Industrial. Es muy triste que lo más parecido sean los dos museos que, tan modestamente y con mucho esfuerzo, estaban ya creados en 1998: el Geológico-Minero, de Peñarroya-Pueblonuevo, y el Histórico y del Territorio Minero, de Belmez.

Centro de interpretación de Mina Aurora, en Belmez
Tras este análisis se propuso que la Fundación Cuenca del Guadiato fuera el ente coordinador de todas las actuaciones, una fundación que hasta el pasado año estaba incompleta al no haberse adherido a ella el Ayuntamiento de Peñarroya, pero una vez solucionado este “problema”, debe ser quien aglutine todo lo relacionado con el patrimonio comarcal, por encima de intereses meramente locales y más allá en el tiempo de las sucesivas corporaciones municipales. Para ello, sin duda, debe contar con una estructura y medios suficientes, pues de lo contrario sería un ente muerto desde su nacimiento.

Si la creación de esta fundación se vio como algo positivo, también se consideró un estímulo para seguir luchando por el patrimonio el grado de concienciación ciudadana que va existiendo en torno a él, pues cada día son más las voces que se alzan en pro de su conservación, y ya se ve normal en la comarca la celebración de jornadas, cursos o conferencias, o que sea objeto de estudios universitarios, tesis doctorales y proyectos de fin de carrera sobre su historia o reutilización.

Hospital de la SMMP, actual Centro de Salud de Peñarroya-Pueblonuevo
Igualmente sirve como ejemplo de conservación la segunda vida que se les está dando a algunos de los edificios, casos del Hospital y la Dirección de la SMMP, y la Biblioteca de Peñarroya-Pueblonuevo, o del almacén de la Mina Santa Isabel en Belmez. Todos ellos son la demostración de que el uso permite la conservación y rentabilidad pública de estos edificios, más allá del abandono o “destruir y construir de nuevo”, como tendencia general en estos años de “nuevos ricos” que hemos vivido.

Por último, por su necesidad para darlo a conocer con una información veraz, contrastada y actualizada, y por su bajo coste en relación al beneficio social que conlleva, se propuso la creación de una más que necesaria página web que aglutine todo lo referido a nuestro Patrimonio Industrial y Minero, pues se considera insuficiente la dispersa información que aparece en páginas de instituciones, organismos públicos o Ayuntamientos, así como en blogs particulares.

¡Sigue leyendo esta entrada...!

lunes, 13 de mayo de 2013

EL PASADO, UN CAMINO HACIA EL FUTURO (I)

Tal como anunciamos, el pasado 11 de mayo se celebró en Peñarroya una jornada sobre Patrimonio Industrial, organizada por la Asociación Cultural Desde la Cima.

Con distintos puntos de vista, las tres ponencias presentadas se centraron en la evolución del Patrimonio, la primera centrada más en el pasado de algunos de sus elementos, en concreto los edificios e instalaciones referidos al ferrocarril, su evolución, situación actual y propuestas de recuperación. La segunda repasó las actuaciones de protección y conservación realizadas en nuestra comarca en los últimos quince años, proponiendo posibles soluciones a los problemas planteados. Y la tercera dio una visión de futuro, comparando las construcciones del Cerco Industrial de Peñarroya con las existentes en otros países europeos y aportando ideas sobre posibles actuaciones.

Con la presencia del Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo, que dió por iniciada la jornada, una notable presencia de público siguió las intervenciones con interés, finalizando con una puesta en común entre asistentes y ponentes acerca de las propuestas efectuadas. 

Presentadores y partipantes en la jornada de patrimonio
La primera de las ponencias, “Patrimonio ferroviario de Peñarroya-Pueblonuevo. El muelle de trasbordo” comenzó aclarando qué es Patrimonio Industrial y la evolución de su protección en el entorno europeo. Tras diferenciar edificaciones de maquinaria y equipos, puso como ejemplos de esta protección la Torre Eiffel, construida como algo temporal, pero que es actualmente uno de los símbolos de Francia; los tranvías de Lisboa, que a punto estuvieron de ser sustituidos por modernos trenes, pero que finalmente se salvaron del soplete, conservando la esencia de la ciudad cosmopolita que siempre fue; y el puente colgante de la ría de Bilbao, que también supone uno de los símbolos de esta industriosa ciudad.

Se centró después en el Patrimonio Ferroviario de Peñarroya-Pueblonuevo, con una síntesis histórica de la construcción de las líneas de vía ancha Almorchón-Belmez-Córdoba (1868 y 1873, respectivamente) y el ferrocarril minero “La Maquinilla” (a partir de 1887), así como la vía estrecha Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano (entre 1895 y 1927). Precisamente esta diferencia de ancho de vía y la necesidad de transbordar mercancías entre unas y otra líneas dio lugar a la creación de un edificio singular con una construcción y una estética muy adelantada para el año de su construcción (1896), que más parece propia de las construcciones industriales de bien entrado el siglo XX.

Puente colgante sobre la ría de Bilbao.
Foto de mariajosemartir.blogspot.com
Reivindicando el valor de los centros de documentación en la recuperación del Patrimonio Industrial, el ponente, Antonio Manuel Sanz Muñoz, expuso que fue precisamente el hallazgo de los planos de este edificio en el Archivo de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, lo que le hizo profundizar en su estudio, manifestando al respecto que su estado de conservación es aceptable, por lo que, a diferencia de lo que sucede con otros de su entorno, es aún susceptible de recuperación.

Analizó el tipo de cubiertas y cerramiento, basado en consolas de fundición, vigas de celosía y tubos de fundición, que se conservan íntegro, salvo alguna parte de los tubos, desaparecida seguramente por algún acto delictivo. También trató de la desaparecida grúa de carga que hubo junto al edificio, y finalizó poniendo el del muelle de Cariñena (Zaragoza), como ejemplo de recuperación de un edificio similar.


Muelle de trasbordo de Cariñena tras su restauración
Foto de www.fedivalca.org
Advirtiendo desde el principio que alguna de sus propuesta podían calificarse de utópicas, Juan Carlos Cano Sanchiz en su ponencia “De la Ruina al Desarrollo, el reto del Patrimonio Industrial de Peñarroya” dió a conocer las diferentes e imaginativas respuestas que en otros lugares se ha dado a la pregunta de qué hacer con el Patrimonio Industrial, apuntando a que algunas de ellas podrían trasladarse a los edificios del Cerco.

Centrale Montemartini de Roma, sede de los Museos Capitolinos
Foto de www.flikr.com
Comenzó refiriéndose a las centrales eléctricas de Berlín y de Roma, reconvertidas respectivamente en un centro de ocio y en la sede de los Museos Capitolinos, con el brutal contraste, en este caso, entre las estatuas romanas y las instalaciones industriales que se han conservado. También hizo referencia a la imaginativa transformación de los antiguos depósitos de agua en la Biblioteca Municipal de Albacete.

Partía también de la base de una diferente percepción ciudadana: se valoran las construcciones “antiguas” pero la mayoría de los edificios industriales son considerados algo “viejo” y sin valor, a pesar de ser casi todos más que centenarios.

Añadía que el caso del Cerco Industrial de Peñarroya es tan vasto que es casi obligado hacer una selección de lo que verdaderamente merece protección, aunque es una tarea difícil por el interés de casi todas las construcciones. En cualquier caso, esa selección habría de hacerse con miras a la reutilización, la dotación de servicios públicos y la rentabilidad económica y social de las inversiones, pues de lo contrario no serían entendidas por la comunidad, e insistió en que siempre es más deseable reconstruir que derrumbar y construir de nuevo.

Biblioteca de Albacete, reutilizando un antiguo depósito de agua
Foto de Albacete-fotos.blogspot.com
Plantea el Cerco otro problema, su gran extensión, lo que requeriría una actuación en conjunto, poniendo como ejemplos de actuaciones de este tipo lo que se hizo en el Matadero de Madrid, convertido con inversión pública en un centro cultural de referencia, y en una antigua fábrica de azúcar en Holanda, que con inversión privada será transformada en “Sugar City”, un gran centro logístico y de negocios.

Otros casos trasladables a nuestra comarca serían el de la Cuenca del Ruhr, antes de industria química y pesada, cuyos edificios se han “reinventado” en centros de energías renovables y nuevas tecnologías, centros de ocio y cultura o edificios de usos múltiples, alguno de los cuales muy parecido, por cierto, a la Fundición de plomo de Peñarroya.

Sirviéndose del uso actual de la Dirección de la SMMP, lo que denominó “arquitectura del poder”, la última parte de la ponencia la dedicó a hacer sugerencias sobre actuaciones y destino de algunos edificios, tales como la adquisición de alguna vivienda obrera en el Barrio Francés para su transformación en museo, la conversión de alguno de los edificios en centro de investigación o incluso su conversión en viviendas, siempre relacionando esta reconversión con la revitalización económica de la zona.


Sala de máquinas de Gladbeck, en la Cuenca del Ruhr
Foto de www.nusli.es
Como añadido a esta ponencia, en el posterior debate se puso de manifiesto, en primer lugar la muy importante inyección económica de la Unión Europea para la revitalización de la cuenca del Ruhr, cifrada en cientos de millones de euros, y, sobre todo, que en Alemania, a medida que las fábricas o industrias iban cerrando, se cedían los edificios para su reutilización y las distintas administraciones trabajaban en ello conjuntamente.

Por el contrario, nuestro Patrimonio quedó en manos de empresas y particulares, que durante años se negaron a cederlos o, como en el caso del Cerco, ha sido necesario comprar a sus propietarios; y cuando ha quedado en manos de otras administraciones, como el patrimonio ferroviario, también obligan a “pasar por caja” si se quiere reutilizar.
¡Sigue leyendo esta entrada...!

martes, 7 de mayo de 2013

JORNADAS SOBRE PATRIMONIO - PEÑARROYA



Es evidente que la mecha de la recuperación patrimonial ha prendido con fuerza en nuestra comarca, y parece que de manera definitiva. Si hace años eran solo unos pocos los que trataban el tema, es ahora creciente el interés por abordar la recuperación de nuestra historia a través del patrimonio industrial, más allá de un simple reclamo turístico.
En este caso son nuestros compañeros de la Asociación cultural y patrimonial Desde la Cima los que organizan una jornada en torno a ello. Su título no puede ser más sugerente:  "El pasado, un camino hacia el futuro".
Incluirá tres ponencias: La primera, de Antonio Manuel Sanz, sobre el patrimonio ferroviario de Peñarroya, con especial referencia al muelle de trasbordo de la estación.
Otra de las ponencias, de Juan Manuel Cano, de quien ya hemos hablado alguna vez en este blog, que tratará sobre el reto de la conservación del patrimonio de Peñarroya.
Y la última, a la que La Maquinilla ha sido invitada, tratará de hacer un resumen de las actuaciones de protección patrimonial emprendidas en nuestra comarca en los últimos quince años.
El acto será el próximo sábado, 11 de mayo, en el Museo Geológico y Minero de Peñarroya-Pueblonuevo.
 
¡Sigue leyendo esta entrada...!

jueves, 14 de febrero de 2013

Cerco, último S.O.S.: Concienciación

¿Para qué sirve el Cerco? ¿Qué uso se le va a dar? Seguro que la mayoría de las personas que el pasado viernes abarrotaron la sala en la que se expuso la problemática actual del Cerco, fueron a la reunión con esta pregunta en mente. Y estoy seguro de que, cuando acabó la reunión, seguían haciéndose la misma pregunta. Nada de eso se trató. La cosa no iba por ahí.

Hubo alguien que también pensó que sería una charla acerca de la historia del Cerco. Lógicamente salió bastante decepcionado. Tampoco se trataba de eso.
 
Esta vez se trataba de plantear la situación, informar acerca de la gravedad de lo que está pasando, denunciar los hechos y, sobre todo, concienciar, concienciar y concienciar.

Tal vez sea ese el origen del problema: No valoramos lo que tenemos, no existe conciencia ciudadana de la importancia patrimonial del Cerco. Para casi toda la población se trata de unos edificios en ruinas, sin ningún valor. Ni siquiera nuestros gobernantes lo han sabido valorar hasta hace pocos años, iniciando la protección legal de algunas de las construcciones que, a la vista de los últimos hechos, son medias que se están quedando cortas y sin contenido.

La reunión informativa del pasado viernes empezó precisamente tratando de esto, del expolio que se está sufriendo (que ya ha quedado debidamente expuesto y denunciado en este blog) y de la forma en que se hace, informando a los asistentes de los accesos que se están utilizando para ello, la procedencia de las personas que lo están llevando a cabo y el destino que le dan a lo robado (sí, no olvidemos que esto, además de un expolio, si se quiere ver de otro modo, es un robo que están haciendo a toda la población).

Después vino el debate. Y es aquí donde nos dimos cuenta de la tarea de sensibilización social que hace falta llevar a cabo. Fueron muchos los que plantearon que nadie entiende la protección unas “ruinas” que para nada sirven. Y la contestación, ya que a él se aludió varias veces, es fácil: ¿Para qué sirve el castillo de Belmez? Creo que este es el ejemplo más próximo.

Los presentes estábamos de acuerdo en algo, que no se trata en estos momentos de hablar de su pasado ni de decidir sobre su futuro, sino de que pueda haber un futuro, una referencia o un emblema, como lo es su castillo para Belmez. Si hay un consenso casi generalizado acerca de la protección y conservación de las chimeneas, el Almacén Central o la Fundición de plomo, ¿por qué no concienciar a todos acerca de la necesidad de proteger el conjunto?

La tarea es ardua. A pesar del éxito de la convocatoria, se echaba en falta la presencia de más asociaciones, grupos de vecinos y, sobre todo, de organizaciones juveniles, que a fin de cuentas habrán de ser el futuro. Y de eso también se habló, de la labor de concienciación que hay que iniciar en colegios e institutos. Tal como expuso Ricardo, como representante de la Asociación “Desde la Cima”, para una ciudad como Peñarroya-Pueblonuevo, este es su pasado y ha de ser, sin duda alguna, parte de su futuro.

Sobre el cómo ha de ser el futuro no es cosa a tratar en este momento. La gravedad de la situación obliga a, ante todo, asegurar la conservación de lo que hay, tal cual; y cuando vengan tiempos mejores (que seguro que vendrán), será entonces cuando haya que decidir sobre el futuro. Seguro que los debates sobre ese tema habrán de ser verdaderamente apasionantes.

En fin, que a la espera de concretar actuaciones y proyectos en conjunto con el Ayuntamiento de Peñarroya y con otras asociaciones, aquí dejamos el magnífico vídeo con el que “Desde la Cima” pretenden abrir los ojos a más de uno.


Autora: Minerva Solana Dueñas
¡Sigue leyendo esta entrada...!

jueves, 20 de diciembre de 2012

II Jornadas sobre paisajes industriales en Andalucía. Conclusiones




Como ya informamos, los pasados días 14 y 15 se celebró en Peñarroya-Pueblonuevo el Segundo Seminario de Memoria de los Paisajes Industriales en Andalucía, Gestión, Proyecto y Acción en la Cuenca del Guadiato.

Con sólo ver el programa ya se podía imaginar que se trataba de algo diferente a lo que son los seminarios o cursos a la manera clásica, en los que un ponente se limita a dar su charla y el resto a escuchar de manera más o menos pasiva.

El formato fue todo un acierto: crear diversos talleres en los que se estudiaban distintos aspectos del Cerco y del Patrominio Industrial, en los que eran los participantes quienes estudiaban las cuestiones planteadas por los ponentes, buscaban nuevas perspectivas y desarrollaban posibles respuestas, poniendo finalmente todo ello en común con el resto de los participantes. Todo ello permitía una intervención activa de todos, la puesta en común de ideas y abrir la mente a insospechadas perspectivas de un mismo hecho.

Tras una visita al Cerco Industrial de Peñarroya, los más de cincuenta participantes llegados de toda Andalucía, hicieron los grupos que componían los diferentes talleres.

La apertura del taller sobre gestión del territorio llegó de la mano de Antonio Daza, profesor de la Universidad Politécnica de Belmez, que hizo una útil carto-biografía de la zona, recordando personajes históricos, avances tecnológicos, luchas sociales, etc. en un mismo territorio.

A continuación, intervino Julián Sobrino, como ponente y director de estas Jornadas. Este enamorado confeso del cerco inició su conferencia destacando la excepcionalidad de los procesos económicos, sociales, arquitectónicos acaecidos en la localidad de Peñarroya-Pueblonuevo durante los siglos XIX y XX. En este punto también comentó la envergadura y atractivo del conjunto patrimonial del Cerco Industrial de esta localidad, calificándolo como "el mejor de España y uno de los mejores de Europa". Su singularidad reside en que no ha sido modificado.

Posteriormente aludió a la problemática del desarrollo del patrimonio industrial en la zona, fundamentada en que los ciudadanos y las instituciones no perciben las instalaciones de la producción como una parte de la cultura. Tampoco ayuda, por otra parte, el hecho de que todavía no haya sido creado un inventario del Patrimonio Industrial en Andalucía, al igual que se hace con otros elementos patrimoniales de otras épocas, así como la dispersión de iniciativas de recuperación.

Dentro de esta problemática, denuncia que el Cerco "vive una situación más grave, al estar éste incluido sólo en el catálogo de bienes protegidos por el Ayuntamiento", una protección insuficiente, por lo que propone, además de conservarlo de convenientemente, transformarlo en un centro de desarrollo territorial, local, que suponga un aporte al turismo y cultura de la zona, con una mirada medioambiental.

El profesor de la Universidad de Sevilla se mostró muy crítico con la banalización que se hace de los oficios y actividades minero-industriales en los espacios museográficos de todo el mundo ("visión disneyficada de la minería"), animando a superar el modelo caduco de oferta patrimonial de centro de interpretación y museo con picos y palas, sugiriendo que Peñarroya-Pueblonuevo "no puede ser una Company Town más", es decir, que tiene que extraer lo singular de su patrimonio, ofreciendo al visitante sus aportaciones a la industrialización andaluza e internacional.

De este modo, establece como recomendaciones una mayor publicitación del Cerco y todo su patrimonio anexo (barriadas y demás edificios...), restaurar lo que se pueda salvar e iniciar conversaciones con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para su protección.

Asimismo, quiso poner el acento en la Litoteca Nacional sito en la misma localidad, como gran activo patrimonial que se encuentra actualmente fuera de cualquier consideración en este sentido.

También hubo alguna crítica en su exposición para la Universidad de Córdoba. La UCO, comentó, "es un gran pilar para el desarrollo del Cerco" y "debería tener allí un centro de investigación desde hace 15 años". 

Por último, quiso recordar la importancia de la planificación en el desarrollo de este conjunto patrimonial y la necesidad consolidar una estrategia a largo plazo para el Cerco Industrial, un proyecto serio con una duración de 25 años, en el que "el talento, el ADSL y la gente joven tengan su sitio".

Al día siguiente, los participantes en este taller se organizaron en tres grupos de trabajo: análisis socioeconómico, análisis del territorio y análisis patrimonial. Transcribimos las conclusiones de la última de ellas, por ser la más interesante en cuanto a la recuperación del Patrimonio Industrial del Guadiato:

1) El Patrimonio Industrial del Guadiato tiene unas potencialidades desde el punto de vista del desarrollo local, de la mejora de la cohesión comarcal, la atracción del talento, la creatividad y la innovación, además de ser un excelente laboratorio donde experimentar nuevas prácticas patrimoniales, estableciendo conexiones con la demandas del entorno.

2) En cuanto a las amenazas, se destaca una desarticulación de la gestión colaborativa de las instituciones locales, una fragmentación del registro de los bienes patrimoniales de la cuenca del Guadiato, la permanencia del Cerco Industrial y de la cuenca minera en una situación de negatividad por parte de los ciudadanos y las instituciones, la existencia de un proceso de deterioro físico de las estructuras arquitectónicas y de ingeniería, así como el expolio de componentes/partes significativas de esos patrimonios, ausencia de una unidad de gestión coordinada e integral de todos los recursos patriomoniales del Guadiato y la ausencia de una plataforma de difusión y de contratación de los recursos turísticos.

3) Como propuestas de mejora se estableció la petición de la concepción de la figura de Zona Patrimonial para la comarca del Guadiato (Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía, 2007), la petición de que todos los registros de inventario tengan un lugar de referencia donde se comparta y faciclite el conocimiento, la difusión y gestión del patrimonio, apoyar las iniciativas positivas viables como son la Vía Verde del Guadiato, los itinerarios por los castilletes mineros, los itinerarios por el Cerco Industrial y los poblados y barriadas vecinas, la revisión y actualización de los conjuntos museográficos existentes y la creación de nuevos sistemas de interpretación, la necesidad de la existencia de una formación profesional especializada y que fomente la creación de empleo en este sector.

(Continuará)

¡Sigue leyendo esta entrada...!

lunes, 10 de diciembre de 2012

Pensar antes que actuar


Una buena pregunta: ¿Qué hacemos con todo esto?
Afortunadamente, cada vez son más los eventos organizados alrededor del Cerco industrial de Peñarroya-Pueblonuevo, del mismo modo que aumenta exponencialmente el número de expertos, universitarios o no, que visitan o desarrollan trabajos sobre el excepcional patrimonio industrial del Guadiato. Tanto es así que aquellas ruinas que hasta hace pocos años eran consideradas como un basurero del que había que hacer tabla rasa  hoy, pese al expolio rutinario, se han convertido en todo un clásico del patrimono industrial regional y nacional.

La penúltima de estas iniciativas que nos llega es la "Jornada sobre la Memoria de los paisajes industriales en Andalucía. Gestión, proyecto y creación en la cuenca del Guadiato", organizada por el Centro de Estudios Andaluces en colaboración con el Excmo Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo durante los próximos días 14 y 15 de Diciembre en las instalaciones del Museo Geológico y Minero de la citada localidad. Esta es la segunda edición.

Verdaderamente es interesente y, sobre todo, conveniente, que avezados estudiosos pongan sus puntos de vista, sus opiniones y sus conocimientos al servicio del patrimonio industrial de Peñarroya-Pueblonuevo, especialmente ahora, en un momento en que comienza a plantearse qué hacer con todo este inmenso legado arquitectónico de incalculable valor. Lo hemos comentado en el título de la entrada: pensar antes que actuar y no al revés. Ese es el único camino posible para recuperar, proteger y reciclar adecuadamente estos espacios.

Por otra parte, también sería conveniente que las autoridades de este municipio participasen en los talleres, más allá de la mera presentación de los actos, con el fin de que terminen encontrando el punto de equilibrio necesario entre unos intereses empresariales poco o nada transparentes, la conservación del territorio y su reutilización.

Si existe algo urgentísimo en cuanto a patrimonio en Peñarroya-Pueblonuevo, ese es un Plan Director del Cerco Industrial de Peñarroya, consensuado por todas las administraciones y visado por gente instruída en arquitectura, urbanismo e historia del arte, principalmente. Solo la existencia de una hoja de ruta permanente en el tiempo podría minimizar errores en futuras intervenciones, optimizar los recursos y transformar el espacio con el debido rigor histórico.

Esperamos y deseamos que estos talleres estén preñados de ideas brillantes con las que desarrollar  un  bien cultural tan grande como excepcional.

Os animamos a participar. La asistencia es gratuita.

Quien desee saber más sobre esta actividad debe pinchar aquí.

Para inscribirse en estas jornadas en preciso registrarse en la página web del Centro de Estudios Andaluces: www.centrodeestudiosandaluces.es siguiendo las intrucciones que hay en la barra derecha. Una vez dado de alta, debe dirigirse al apartado de actividades y buscar el título del taller mencionado.

¡Sigue leyendo esta entrada...!

jueves, 6 de diciembre de 2012

Raíces y alas

Instituto Temple Moor de Leeds (Inglaterra).
Reunión de coordinación de profesores
Es sobradamente conocida la importante labor que viene desarrollando el IES José Alcántara desde el punto de vista de la difusión del patrimonio natural, etnográfico, religioso y cultural del Guadiato en el alumnado. Actividades como el Camino del Guadiato, rutas senderistas y cicloturísticas, visitas al culturales en el entorno cercano ponen de manifiesto una clara apuesta de esta comunidad educativa por una formación integral del individuo con una marcada vocación comarcal.

Y es que este pequeño Centro de 20 profesores y 170 alumnos históricamente ha priorizado el conocimiento de su propia zona por encima del resto, dentro de un contexto general, no desde una perspectiva narcisista, sino con la exclusiva intención de construir ciudadanos capaces de reconocer las virtudes y deficiencias del espacio físico, económico y social en el que se desenvuelven para respetarlo, amarlo y, en el mejor de los casos, mejorarlo en el futuro.

En este empeño permanente de mejora de la calidad educativa e inmerso en esta dinámica de trabajo en favor de las potencialidades del Guadiato, era lógico pensar que más pronto que tarde alguno de sus proyectos rebasara fronteras. Pues bien, ese día ha llegado. Esta institución belmezana va a participar en en el Programa internacional e intercultural Comenius, junto a un instituto de Leeds (Gran Bretaña), otro de Saint Quen (Francia) y otro de Ankara (Turquía). Además lo hace en calidad de coordinador.

El proyecto, de dos años de duración, se titula "The impact of mining in our villages, past and present, traditions" (el impacto de la minería en nuestros municipios. Pasado y presente, tradiciones) y que tiene como objetivo la puesta en común del rico patrimonio industrial, minero y ferroviario de los lugares en los que se encuentran ubicados dichos centros utilizando, además, el idioma inglés como nexo de comunicación.

Hemos considerado oportuno recoger esta iniciativa en nuestro blog no solo por sintonizar con nuestros propósitos de defensa y promoción del patrimonio industrial, minero y ferroviario del Guadiato sino porque incide directamente sobre la educación de seres humanos, el talón de Aquiles de la conservación de todos estos bienes históricos.

El pasado 19 de noviembre tuvo lugar la primera reunión de trabajo en la localidad de Leeds (Gran Bretaña), en la que se estableció, entre otros asuntos, el calendario de actividades a desarrollar para el curso académico 2012/2013. Entre ellas destacamos la visita a museos monográficos de la materia (propuesta inglesa), diseño de una ciudad minera en maqueta (propuesta de Turquía), la señalización, el pintado de una caseta de tren y la repoblación, todas ellas en la Vía Verde de La Maquinilla (propuesta española), invitación de antiguos mineros para que expliquen el trabajo en el interior de una mina, charlas médicas sobre las enfermedades de los mineros (propuesta turca), la realización de maquetas de minas de los diferentes países participantes y la  exposición de fotografías sobre una ruta de senderismo por antiguas vías de ferrocarril (propuesta francesa).

Hito kilométrico de la Vía Verde de La Maquinilla.
Elaborado por alumnos del IES José Alcántara.
El programa Comenius incluye, además, el intercambio de alumnos y profesores de las ciudades implicadas con periodicidad bianual.

Educar y concienciar a las nuevas generaciones en el conocimiento de su propia historia y en la conservación de sus señas de identidad es una gran inversión, no solo desde el punto de vista humano, sino desde un enfoque de supervivencia cultural de la zona. Como decía Paulo Coelho, hay que dar a los hijos raíces para crecer y alas para volar. Ambas cosas se dan en el IES José Alcántara de Belmez.

Desde aquí animamos a otros centros educativos de la zona, tanto de Primaria como de Secundaria, a continuar en esta senda de descubrimiento de la historia moderna y contemporánea comarcal, bien sea por medio de este tipo de programas, o también a través de actividades educativas de menor coste, pero no por ello de menor impacto en el alumnado. De ellas depende que nuestro inmenso patrimonio minero, industrial y ferroviario llegue a ser, alguna vez, respetado y valorado por todos.

 2011 - Proyecto Camino del Guadiato
Todos tenemos el deber de enseñar la historia de su territorio a las nuevas generaciones 

¡Sigue leyendo esta entrada...!

domingo, 4 de diciembre de 2011

"Marta", un poco más cerca de casa

Locomotora "Marta" SHMB-1 restaurada.
Fuente: Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español
¡Estamos de enhorabuena! El Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español acaba de anunciar la reciente restauración de una de nuestras populares "Maquinillas". La SHMB-1, como se la conoce en el argot ferroviario, partió en 2008 desde la peana ubicada en la Plaza de la Dirección de Peñarroya-Pueblonuevo hacia los talleres de ARMF de Pla de Vilanoveta (Lérida) para su rehabilitación y posterior puesta en funcionamiento.

La locomotora protagonista fue contruida por la Sociedad Alsaciana de Construcciones Mecánicas (Société Alsacienne de Constructions Métalliques) en 1884.


Otra vista de la locomotora "Marta" SHMB-1 restaurada.
Fuente: Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español
Ferrocarriles Andaluces, empresa hegemónica de las minas del Guadiato durante la segunda mitad del siglo XIX y propietaria del tramo Córdoba-Belmez, entre otros ferrocarriles de nuestra región, adquirió esta locomotora para emplearla en el transporte de mercancías en un ramal construido ex profeso en 1884 para unir todas sus explotaciones mineras (grupo "Cabeza de Vaca" y "Santa Elisa") con el Cerco Industrial de Peñarroya, con el consiguiente ahorro de los portes derivados del transporte de mineral por la línea Almorchón-Belmez, perteneciente a la rival, MZA.

Por ello, la "Marta" ha sido un testigo fundamental  de los inicios del desarrollo minero-ferroviario en el Guadiato y, como "Maquinilla" que es, está considerada un elemento imprescindible para entender la cultura popular de la comarca durante los siglos XIX y XX.

Aún no se ha especificado la fecha exacta en que la locomotora llegará a Peñarroya-Pueblonuevo pero es de suponer que lo hará muy pronto, dado que solo resta por instalar algunos accesorios menores. Debemos recordar a los lectores que la máquina está en perfecto estado funcional, de modo que servirá para remolcar el Tren Turístico del Guadiato en el futuro.

Este hecho tan importante para nuestro patrimonio ferroviario demuestra que el proyecto del Tren Turístico se va abriendo camino lentamente a pesar de las dificultades económicas, lo cual es motivo de orgullo y satisfacción para nuestra Asociación.

Desde aquí animamos a las autoridades locales de Peñarroya-Pueblonuevo a continuar en la senda iniciada por el anterior equipo de gobierno. El proyecto de Tren Turístico, como el de Vía Verde, es bueno para todos y no tiene ideología.

Lo verdaderamente importante en estos casos no es quién lo hace sino... que se haga.

NOTA: debemos el descubrimiento de esta noticia a un ciudadano anónimo que se puso en contacto con nosotros a través de este blog. Reconocemos, por tanto, el valor de su  aportación porque demuestra que el blog de "La Maquinilla", como la Vía Verde, se hace gracias a la colaboración de todos.
¡Sigue leyendo esta entrada...!

domingo, 5 de junio de 2011

Despistes del progreso

Antigua vía de FFCC Andaluces y control de gálibo. A su lado vía, Córdoba-Almorchón
El patrimonio, como las personas, tiene suerte, buena o mala, pero suerte, al fin y al cabo. Ignoramos qué extrañas razones son las que hacen que determinados monumentos sobrevivan a los embates del tiempo, mientras otros, desgraciados, desaparezcan sin dejar rastro.

Supongo que el nivel de supervivencia depende, en gran medida, del nivel de interés que tenga el progreso por eliminarlo. El progreso es el hooligan de la historia y la envilece en muchas ocasiones. En nombre de la bendita palabra, a veces maldita, los seres humanos han cometido auténticas aberraciones, desde el punto de vista cultural (Revolución Cultural en la China de Mao), científico (Proyecto Manhattan y su mostruoso hijo, la energía nuclear), humanitarias (Plan Quinquenal en la Unión Soviética de Stalin) y, como no, históricas (teorías de negación del holocausto) y arquitectónicas (Madison Square Garden sobre la estación de Pennsilvania).

Resulta paradógico que nadie haya hecho más daño al pasado de la humanidad que el propio progreso.  Dentro de ella se encuentra el patrimonio. Tan solo, a veces, es la pura ignorancia (ruinas de Machu Pichu ocultas en la selva durante siglos) o la simple casualidad (La Catedral de San Pablo se libró de las miles de bombas que arrojó la Luftwaffe sobre Londres) la que hace que un edificio construido muchas generaciones atrás pueda hoy contarnos su vida y la de quienes hicieron uso de él, antes de convertirse en único.

Restos del Pozo Antolín.
Nuestro entorno próximo, al igual que el lejano, tampoco se libra de esta ley natural. La desaparación de los castilletes del Pozo Antolín en Peñarroya-Pueblonuevo o la Mina Santa Isabel, en Belmez, así como de la centenaria estación MZA de esta última población son algunos de los tristes ejemplos de exterminio sistemático e incomprensible de nuestro patrimonio.

Barrio ferroviario de Belmez
Sin embargo, también aquí  podemos celebrar casos excepcionales en los que lo moderno, casualmente, no solo pierde la batalla frente a lo antiguo, sino que, además, dialoga con él, para el beneficio de todos. Bien sea por casualidad, bien por puro despiste, el barrio ferroviario de Belmez, presume de ser uno de los pocos edificios minero-industriales de la comarca que han sabido vencer y convencer al progreso de las excavadoras, las palas y las apisonadoras. Dados los tiempos que corren y el lugar en que vivimos, es un auténtico milagro que este edificio permanezca en pie y, como veremos, manteniendo sus elementos originales.

Aunque el carbón del Guadiato era conocido desde muy antiguo, no fue hasta principios del siglo XIX,  cuando el  Estado desarrolló una política seria destinada al descubrimiento, explotación y transporte de minerales en ésta y otras cuencas mineras españolas. La ley de minas de 1825 es un claro ejemplo de este cambio de  actitud. Los elevados beneficios económicos derivados de las actividades extractivas debían producir a corto-medio plazo la liquidez que permitiese reequilibrar el déficit crónico de las cuentas públicas.

Desgracidamente, los esfuerzos reguladores y legislativos no estuvieron acompañados por un adecuado desarrollo tecnológico en la extracción, transporte y transformación del mineral. El Reino de España era extremadamente rico en recursos mineros, pero inmensamente pobre en medios técnicos para obtener beneficio de ellos. Además, al problema tecnológico había que añadir el problema financiero. Los escasos bancos españoles de la época nunca se atrevieron a prestar dinero a una burguesía industrial acomodaticia, rentista y prácticamente residual en relación a la de otros países de su entorno. Mientras que el capitalismo ya estaba asentado firmemente en otros países europeos, en España era todavía un molesto invitado.

Mina Cabeza de Vaca en 1915 (mundodejob.blogspot.com)
La solución al problema se encontró, como casi siempre, más allá de nuestras fronteras. La Corona entonces liberalizó el sector de la minería mediante el Decreto-ley de 1868, que facilitaba el establecimiento de empresas extranjeras. La venta y/o alquiler de los cotos mineros así como la imposición de gravámenes a la exportación de los minerales extraídos prometían importantes beneficios a las arcas nacionales. España se convirtió en pocos años en el nuevo "El Dorado" de los principales capitales europeos.

En esta coyuntura tan propicia, las compañías mineras y las ferroviarias, principalmente de capital francés, comenzaron a estudiar la posibilidad de instalarse en la cuenca del Guadiato, comprando o arrendando minas de las que obtener el carbón que alimentase las  máquinas de vapor de sus propias líneas e industrias afines (fábricas de briquetas, hornos de cock), o bien, especulando con ellas, ante una más que probable venta posterior.

Báscula de FFCC Andaluces. Estación de Belmez
Paralelamente al auge del sector minero, durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX asistimos a una auténtica orgía constructiva de ferrocarriles en todo el país por parte de empresas foráneas y, como no, a una competencia darwiniana por establecer monopolios minero-ferroviarios. En el Guadiato, la compañía de ferrocarriles de Ciudad Real a Badajoz, fundadora de la Compañía Hullera y Metalúrgica de Belmez y dueña de importantes activos mineros en la zona,  fue la primera en construir un camino de hierro, entre Almorchón y Belmez, el cual fue abierto al tráfico en 1868. Posteriormente, el mayor poder económico de la rama francesa de los Rothchild y MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante), de la que eran accionistas mayoritarios, provocó la absorción de la primera por ésta última en 1880.

Detalle de la báscula de FFCC Andaluces
Por su parte, los empresarios malagueños promotores de la línea Córdoba-Málaga, conseguirían también enlazar con los yacimientos hulleros belmezanos en 1873. A partir de 1877 estas líneas se integrarán en la recién constituida (refundada, según José Antonio Torquemada) Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, constructora asimismo de ferrocarril minero popularmente conocido como "La Maquinilla" y propietaria de la minas Santa Isabel y Cabeza de Vaca, entre otras.

Estación de Belmez (Foto José Antonio Torquemada)
Será en torno a la conexión ferroviaria de vía ancha entre MZA y Andaluces donde se genere un núcleo de población junto a las estaciones de ferrocarril de ambas compañías y que se localiza al sur del casco urbano. El crecimiento de la actividad ferroviaria, paralelo a la importancia del núcleo minero hará crecer las instalaciones ferroviarias y consolidar en la zona un pequeño barrio ferroviario.
Pregunta obligada es por qué en Belmez y no en otro sitio. Entre las razones más plausibles se encuentran las siguientes:

1.- Económicas: en Belmez habían un nudo ferroviario de dos compañías diferentes: MZA y Andaluces.  La mayor parte del tráfico de la zona se concentraba en este punto, lo cual demandaba una mayor cantidad de personal ferroviario (maquinistas, mecánicos, fogoneros, peones de vía, jefe de estación etc.).

2.- Físicas: el despoblamiento y aislamiento de la cuenca del Guadiato. La lejanía de este empalme ferroviario con respecto a otros núcleos de población medianos o grandes obligaba a los trabajadores a residir cerca del mismo y próximo también a la población, por aquel entonces, más importante: antes de la explosión demográfica de Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible a principios del siglo XX, Belmez era el pueblo cabecera de la zona. y también, por tanto, el que disponía de mejores servicios. Ulteriormente, la construcción de este espacio, proporcionaba un sustancial ahorro para MZA, que quedaba eximida de construir colegios, iglesia, gabinetes médicos y otros centros de carácter cívico, al estilo de otros lugares que se encontraban en las mismas condiciones como, por ejemplo, Almorchón o Fuente del Arco. Dedicaremos monografías a estos dos poblados ferroviarios en próximas entradas.

3.- Sociales: el crecimiento del personal ferroviario en la zona llevó aparejado un incremento de la actividad sindical para demandar a la empresas mejoras de sus condiciones de vida. La barriada, fechada en 1923, es el intento de MZA por dar respuesta a esas demandas.

Hablar de ferrocarril en Belmez desde una perspectiva actual es difícil, porque 3/4 partes de su patrimonio ha desaparecido. Las estaciones y demás edificios industriales anexos al barrio ferroviario han sido víctima de ese concepto moderno de progreso que defiende ADIF (administrador de infraestructuras ferroviarias).

José Expósito, ciudadano ejemplar en la conservación del patrimonio
En cambio, la barriada ferroviaria, ha sobrevivido hasta nuestros días desde 1923 gracias a que, tras el cierre de la vía para pasajeros en 1985, RENFE se deshizo de estas viviendas, vendiéndolas a belmezanos responsables que nada tenían que ver con el sector ferroviario. Y quiero recalcar el hecho de que son  responsables porque ningún inquilino que lo habita ha modificado su estructura original (aunque si los colores), algo que es de agradecer, sobre todo cuando estamos hablando de una construcción única desprovista de protección patrimonial. 

En España solo existen 47 poblados ferroviarios en pie, en diferente estado de conservación. Uno de ellos se encuentra en nuestra comarca. Es el único de la provincia y, como casi siempre, no sabemos darle el valor que se merece.

Analizando este grupo de 23 viviendas y comparándolo con otros poblados de MZA, podemos extraer un deliberado interés homogenizador de esta empresa pionera en la construcción de alojamientos ferroviarios.




La compañía proyectó un modelo de viviendas unifamiliares, adosadas en hileras, que conlleva una facilidad constructiva y reduce el riesgo de problemas tectónicos.



Las fachadas adoptan recursos decorativos bastante similares, con zócalo estrecho de mampostería o piedra; vanos totalmente encuadrados por ladrillo visto y dinteles de arcos rebajados.



Las cubiertas eran a dos aguas, de teja plana, o de teja árabe, con alero en saledizo, bajo el cual suele correr un recurso decorativo, en ladrillo, en dientes de sierra.


Otro elemento propio de estas y otras viviendas de origen francés es el óculo, bordeado en nuestro caso  en ladrillo.


No han sobrevivido, por el contrario, las primeras 9 viviendas que construyó MZA en 1915 en el mismo recinto, denominado "Quinta Santa Isabel".

Residencia Universitaria de Belmez
Hoy, en su lugar se ha construido una moderna residencia para estudiantes cuya arquitectura contrasta con la del barrio ferroviario, en el penúltimo caso de incomunicación entre progreso y pasado.

No queda nada ya de los barrios minero-ferroviarios promovidos por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, más próximos al casco urbano de Belmez que los de MZA. Sobre ellas se han construido viviendas de nueva planta. Si se mantienen los nombres originales de aquéllos esanches realizados por esta  compañía clave para el desarrollo industrial, ferroviario y urbanístico de Belmez: Lermanda, Echegaray y Bailén.

Desde estas páginas insto a las autoridades locales de esta población a iniciar un expediente de protección  de este patrimonio socio-laboral único, no solo por su relevencia desde el punto de vista histórico, sino por su interés turístico, ante la más que probable afluencia de visitantes una vez que se ponga en funcionamiento la Vía Verde del Guadiato.

En materia de patrimonio hemos perdido mucho. Sin embargo, mucho peor es perderlo todo.

Si alguien desea saber más sobre este asunto le recomiendo que consulte los siguientes documentos:

"Historia de los poblados ferroviarios de España". 
Coordinadores: Domingo Cuéllar Villar. Miguel Jiménez Vega. Francisco Polo Muriel. Fundación de Ferrocarriles Españoles.


"La compañía de los ferrocarriles Andaluces en la cuenca minera de Belmez. Un análisis de su actividad minera, social , económica y política en el norte de la provincia de Córdoba". IV Congreso de Historia Ferroviaria. Málaga 20,21 y 22 de Septiembre de 2006
Autor: José Antonio Toquemada Daza.

La mayoría de los datos históricos y arquitectónicos relacionados con el barrio ferroviario de Belmez han sido extraídos de éllos.

¡Sigue leyendo esta entrada...!