lunes, 20 de octubre de 2014

Operación 400 contra el cáncer de mama



La Vía Verde de La Maquinilla será, por segundo año consecutivo escenario de la también segunda marcha contra el cáncer de mama. Desde nuestra asociación , esperamos y deseamos que el evento sea exactamente igual que en la primera edición, salvo en una cosa: que en lugar de 300 belmezanos sean 400.

Verdaderamente, merece la pena dedicar nuestro tiempo y nuestro dinero a la cura de una dolencia que afecta cada año a  22.000 españolas.

Cuando hablamos de esta grave enfermedad y de las personas que la padecen, cualquier cuestión que nos preocupa cotidianamente se queda en nada. Así, por ejemplo, aunque  la consecución de una Vía Verde para nuestra comarca  pudiera ser para algunos de sus ciudadanos algo trascendente, ello se desvanece cuando se  compara con el esfuerzo que hacen miles de personas en el mundo por ganar batallas a esta terrible lacra. Lo hemos dicho en otras ocasiones: existen las cosas más importantes de la vida y, por encima de ellas,  está vencer al cáncer.

Es por ello que asistir a este evento que con tanto cariño e ilusión organiza la Asociación Española contra el Cáncer de Belmez debe ser, más allá de la mera posibilidad, una absoluta prioridad personal y una obligación de todo ciudadano.

Octubre de 2013. marea rosa contra el cáncer de mama en la Vía Verde de La Maquinilla

Ven con nosotros el próximo domingo, 26 de Octubre a partir de las 11 y media de la mañana, a luchar contra el cáncer de mama. Ganar esta guerra, nos compromete a todos.



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miércoles, 15 de octubre de 2014

Vía Verde para 25 años

Aurora Rubio, el pasado Día Nacional de las Vías Verdes
en la Vía Verde de La Maquinilla



Tras unas largas negociaciones que datan desde el mes de Febrero, el equipo de gobierno de Belmez, con Aurora Rubio a la cabeza, ha llegado a un acuerdo con la empresa ENCASUR para la cesión de los terrenos de la antigua plataforma ferroviaria de La Maquinilla para usos recreativos y turísticos. El mencionado documento, que consta de 5 claúsulas fue firmado ayer, día 14 de Ocubre.

En él se dispone el préstamo de las fincas por las que discurría este ferrocarril minero por 25 años, ampliables cada 5 años una vez cumplida la fecha a instancias del Consistorio Belmezano. Los terrenos son cedidos a coste 0, es decir, de forma gratuita, aspecto éste de crucial importancia. El  tramo al que afecta al acuerdo tiene una longitud de 5.660 metros y está comprendido desde la travesía de la antigua Carretera Nacional 432  a su paso por Belmez hasta los viales del Polígono Industrial El Antolín (fase 4), junto a la escombrera del pozo del mismo nombre. 
 
El  traspaso de los terrenos que afectan a la plataforma ferroviaria era una condición exigida por administraciones públicas para poder aprobar inversiones para su mejora. De este modo, la Delegación de Medio Ambiente de Diputación de Córdoba desde el día de ayer tiene luz verde para poder aplicar el Plan PROFEA que ya fuera anunciado en rueda de prensa por Julio Criado, Diputado de Medio Ambiente, el pasado 10 de Junio. 


Primera página del convenio de cesión
 
Los trabajos de recuperación, valorados, aproximadamente, en 60.000 Euros, comenzarán  en los primeros días de Noviembre de 2014, tendrán una duración aproximada de 4 meses y permitirán la contratación  de 33 personas en situación de necesidad. 

El Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo todavía se encuentra negociando la situación de la parte de Vía Verde que se encuentra en su témino municipal  y se espera que en las próximas semanas también alcance algún tipo de compromiso con la entidad provincial.

Desde aquí, sólo podemos reconocer la  excelente labor que, pese a las dificultades económicas, vienen desempeñando Aurora Rubio, Juan José Díaz (Teniente de Alcaldía) y Francisco García (Concejal de Medio Ambiente) en beneficio del proyecto de Vía Verde del Guadiato, o lo que es lo mismo, en beneficio de todos.

Y, por supuesto, dar las gracias a todos los que desde hace 4 años nos han dado su aliento, nos han prestado sus manos y sus pies para que este objetivo, todavía parcial, se haga realidad.

Año 2012. Niños belmezanos en la Vía Verde de la Sierra Norte.
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jueves, 9 de octubre de 2014

El Centro Verde




Los trabajos de recuperación de la Vía Verde de La Maquinilla que desde hace 4 años vienen desempeñando los alumnos del IES José Alcántara comienzan a ser reconocidos a nivel provincial. El Diario Córdoba ha elaborado un reportaje sobre esta iniciativa educativa pionera en nuestra Comunidad Autónoma.

Actualmente, es imposible hablar de la Vía Verde del Guadiato sin citar al IES José Alcántara. Este pequeño Centro educativo (150 alumnos), con escasos recursos pero con mucha ilusión está adquiriendo un enorme prestigio en el panorama educativo cordobés y se está convirtiendo paulatinamente en  una referencia en la transmisión de los valores democráticos, civiles y de  participación ciudadana.
 
Esta labor que comenzó siendo sorda y muda, se ha convertido en poco tiempo en un clamor, tal y como reconocen en este medio de comunicación, y se está transmitiendo a otros Centros Eduactivos de la comarca: los alumnos de las asignaturas "Proyecto Integrado" y "Educación para la Ciudadanía" de 4º ESO del IES Florencio Pintado de Peñarroya-Pueblonuevo se van a sumar a este proyecto durante el curso académico 2014-2015, mediante el desarrollo de nuevas actividades de las que daremos cumplida información en este espacio.


Realmnete, hace falta que cunda este ejemplo de trabajo colaborativo, cooperativo y de servicio público en otras instituciones educativas, no sólo en materia de Vías Verdes, sino en otras facetas del desarrollo humano, como lo es el patrimonio, el deporte, la cultura  o la iniciativa empresarial para hacer despertar a esta tierra dormida por décadas de conformismo aprendido.

Se ha demostrado que la única herramienta verdaderamente eficaz para propiciar cambios de calado  en una sociedad es la educación. La única oportunidad para la supervivencia del Guadiato como sociedad no pasa por el advenimiento de ninguna gran empresa ni ninguna multinacional sino por un profundo esfuerzo educativo de carácter interno.

Padres, alumnos, profesores, Ayuntamientos y Asociaciones estamos concernidos y obligados a generar este cambio de mentalidad tan necesario. Es una buena noticia para todos que en alguno lugares ya haya comenzado este cambio.

El  educativo es el acto más revolucionario de todos.

Aquí os dejo el enlace:

http://www.diariocordoba.com/noticias/educacion/naturaleza-aula_912114.html




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jueves, 2 de octubre de 2014

Un Panda y cuarenta garrafas



Como en todos los comienzos de  otoño desde que pusimos en marcha este movimiento ciudadano,  pasamos  a analizar el estado de salud de los árboles que desde hace 3 años venimos plantando en la Vía Verde de La Maquinilla. Septiembre es  un  momento ideal para extraer conclusiones, para poner nota a todo aquello que hemos hecho juntos durante el año desde el punto de vista medioambiental.  Ello incluye el trabajo de colocación de árboles efectuado en Invierno por los Ayuntamientos de  Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo y los cuidados realizados en verano por éstas, además del comportamiento de los usuarios.

En general, podemos calificar como buena la temporada  para flora de la Vía Verde de La Maquinilla. De los 260 árboles cedidos en dos tandas  por Diputación de Córdoba (200 a principio de año y 60 a finales de Marzo) y que fueron  plantados en Enero pasado, han perecido 38, un  14% del total. Consideramos que es un dato magnífico, si tenemos en cuenta que de la remesa de ejemplares  cedidos por la Consejería de Medio Ambiente en 2013 murió más de la mitad (el 54%). En favor de éstos últimos comentar que poseían un tamaño en ocasiones hasta 10 veces inferior al de los primeros (20cm. frente a 2m.), lo cual ha sido un factor determinante para su supervivencia.

De los 38 árboles muertos, la mayoría corresponden al grupo de árboles recepcionados en Marzo (19) y plantados a principios de Abril de este año  por operarios del Ayuntamiento de Belmez, esto es, demasiado tarde desde el punto de visto climático.

Por especies, el árbol que peor se ha adaptado  al  estéril suelo  de la Vía Verde ha sido el sauce llorón. De los 20 ejemplares instalados, tan sólo han sobrevivido al verano  6. Tampoco se descarta que se produzcan más muertes  de esta especie tan delicada a lo largo de este otoño.

Por contra, la especie que  mejor se ha adaptado ha sido la casuarina. Nuestros antepasados franceses demostraron que no se equivocaban cuando los plantaron en las proximidades de los pozos mineros hace más de 100 años. De las 10 unidades instaladas han sobrevivido 9. La respuesta de este tipo de árbol ha sido tan satisfactoria que el colectivo de La Maquinilla quiere recuperar las zonas más rebeldes a las repoblación con plantones de esta especie.
 
En cuanto a la labor desempeñada por nuestros Ayuntamientos, comentar que su actuación  durante la época estival ha sido, a nuestro juicio, deficiente y desigual.  Deficiente porque los medios técnicos y humanos empleados han estado por debajo de años anteriores: el Ayuntamiento de Belmez ha regado la Vía Verde una vez a la semana desde finales de Mayo a finales de Julio, mientras ha dispuesto de medios técnicos. Una inoportuna avería del camión interrumpió los trabajos sine die. Desigual, porque en  3 años de programa de recuperación ambiental de la plataforma ferroviaria de La Maquinilla, hoy Vía Verde, el  Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo jamás ha participado en tales funciones,  dejando a su suerte al  primero.  La Concejalía de Medio Ambiente peñarriblense debería hacer un poco de autocrítica, encontrar las razones que han llevado al incumplimiento de los compromisos adquiridos con el Consistorio Belmezano y, lógicamente, solucionar el problema.

En un momento en que  la presencia de las  instituciones del Estado se difumina por efecto de la crisis económica o por la incapacidad de sus  líderes políticos, la calidad de una sociedad se mide entonces por el grado de respuesta  ciudadana,  por su nivel  de creatividad en situaciones de emergencia. Un grupo de vecinos de Peñarroya-Pueblonuevo y Belmez, lógicamente preocupados por la perentoriedad  de la situación, se ha movilizado durante  este verano para evitar la muerte por sed de los más de 400 árboles con que ya cuenta  la Vía Verde de La Maquinilla. Con un Seat Panda y con humildes garrafas de agua doméstica estos voluntarios han regado la incipiente flora de nuestra ruta y, de paso, han dado todo un ejemplo de civismo y sacrificio a una sociedad  tan necesitada de modelos positivos de ciudadanía.

No son unos héroes, ni pretenden serlo. Tampoco son estúpidos por haberlo hecho. Tan sólo son  ciudadanos que han preferido ponerse a trabajar en lugar de criticar y que han elegido buscar soluciones a quejarse en la intimidad de la cómoda tribu. 

Echar la culpa a nuestros gobernantes cuando no hacen algo bien puede que sea democrático, legítimo y oportuno. Incluso puede que se lo merezcan. Sin embargo,  no  es productivo, porque no resuelve el problema a corto plazo. Donde no llegan las instituciones o mejor dicho, mientras éstas llegan, las personas tienen el derecho  y el deber de actuar, además de protestar. 

Ahora bien, el hecho de que los ciudadanos coyunturalmente hayan asumido unas responsabilidades que corresponden a la municipalidad no debe inducir  a ésta última al abandono de tales. Esto es, no debe confundir competencia compartida con servicio adjudicado. La ciudadanía tiene que colaborar con las instituciones, pero no llevar el peso de una gestión municipal en un ámbito concreto, al menos no de esta manera, es decir, con un Panda y con 40 garrafas.  Nuestras autoridades tienen que reconocer que algo no han hecho bien cuando la gente anónima ha tenido que organizarse en unas condiciones precarias para salvar  lo que es un dinero de todos: el valor monetario de los árboles plantados en la Vía Verde de La Maquinilla asciende a los 8.000 Euros. En  gestión pública,  conseguir va unido a mantener. Tener una Vía Verde, conlleva mantenerla, al igual que una carretera, un parque o una calle. 
Ha pasado otro verano en la Vía Verde de La Maquinilla. Los jóvenes y tiernos árboles de la Vía Verde disfrutarán de un año más de vida gracias a Manuel Cañamaque,   Jesús Aranda,   Emiliano Mansilla, Paco Rodríguez, Julia López y Cipriano Márquez.  Nuestros representantes esta vez  no pueden sentirse satisfechos con el trabajo que han desempeñado en esta faceta durante este verano, tienen que revisar su plan de mantenimiento o crearlo, en el caso de que no exista. Desde luego, tienen todavía un margen de  confianza  en base a otros muchos aciertos que han cosechado en  materia de vías verdes en otras ocasiones.


No obstante, si el año que viene no cumplen con su cometido queremos que sepan que siempre nos quedará el Panda, 40 garrafas y un puñado de  ciudadanos de verdad. Podemos ser pobres, pero dignos.




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jueves, 25 de septiembre de 2014

Sobre los pueblos especiales, de sus gentes y sus líderes





 Nave Nordon en el Cerco industrial de Peñarroya. Edificio imprescinsible para entender la industrialización
 tardía de nuestra Comunidad Autónoma

Existen algo más de 8.000 municipios en España, medianos, grandes y pequeños. En la mayoría de ellos la conducta digamos “normal” aparte de la lógica preocupación por la a la crisis demográfica (el 70% pierde población) y el paro  es el orgullo por lo propio,  la defensa de su identidad. Este comportamiento, a veces arrogante, a veces cateto,  lleva a sus habitantes, por ejemplo,  desde la jactancia histórica al seguimiento acérrimo de su equipo de fútbol de tercera categoría, pasando por la glorificación estética pongamos que del relieve de los  capiteles de la puerta de su parroquia elaborada en una piedra rara. 

Esta forma popular, aparentemente tan patética y tan hortera de defender los orígenes encierra mucho de positivo. Sobre esta exaltación de lo local descansa el respeto por su cultura, por su manera de ser y de entender el mundo, algo que se transmite de generación en generación de una forma casi genética.
En sintonía con sus habitantes, las autoridades de estos municipios   tienden a fortalecer  ese sentimiento mediante  la organización de efemérides como instrumento de cohesión social,  el impulso de  elementos  que sirvan de embajada en el exterior  y el destino  de recursos para la conservación y protección del patrimonio.

En el lado opuesto, encontramos un mínimo porcentaje de municipios en los  que el común del ciudadano  padece el complejo del prisionero (yo no tenía que estar aquí), menosprecia  su pasado, su presente y su futuro y, lo que es peor, lo transmite por dondequiera que va. La salvaguarda de la patria chica en estos casos corresponde a los emigrantes.

Estos pueblos, que más que pueblos, parecen una agrupación espontánea  y forzosa de personas en el espacio y en el tiempo padecen una crisis mucho más grave que la demográfica o la económica, la de carácter social. Ésta  se traduce en que el residuo de sociedad que va quedando en ellos  se caracteriza por un  desapego brutal hacia su historia  y  la práctica del desgarro cultural  como deporte. Los gobernantes de estos municipios, a juego con el paisanaje suelen  alimentar la indolencia general  con su propia parálisis.


 Proteger para olvidar. La Nave Nordon data de 1956 y representa el canto del cisne
 de la construcción roblonada en España. Su interior guarda un tesoro en forma de Puente-grúa
amenazado de desaparición. Menos mal que está protegido

Podríamos decir, no sin tristeza, que Peñarroya-Pueblonuevo reúne las condiciones para formar parte de esta categoría. Basta con observar la manera tan calamitosa  con  que se relaciona, trata y gestiona su principal monumento para reconocerlo: el Cerco.

Si preguntásemos a muchos ciudadanos locales por este enclave muy pocos contestarían que es uno de los patrimonios industriales españoles más importantes. Por el contrario, lo común es escuchar la palabra  vertedero o  la expresión  espacio a desmantelar. En cuanto a las autoridades, los avances tampoco son mucho mayores. Aunque andan elaborando un reglamento de protección del sitio, lo hacen sólo a nivel teórico y  violan  los acuerdos con los agentes sociales sistemáticamente. A día de hoy, en el Cerco se sigue jugando a airsoft con autorización del Consistorio pese a que había unanimidad en su prohibición y se sigue royendo patrimonio con total impunidad ante la ausencia de un plan de vigilancia diseñado por la Policía Local.

En esta situación no nos sorprende  que el puente-grúa de la Nave Nordon  esté a punto de desaparecer tras el arrancamiento de los pilares que sustentan el original artefacto en los últimos días.  Éste es, pensamos que por poco tiempo, uno de los últimos  elementos mecánicos que todavía sobreviven al continuo expolio  y una de las joyas tecnológicas de Andalucía en su categoría (data de 1956). El colapso de este ingenio  supondría la  más grave de las pérdidas patrimoniales de los últimos años en la ciudad.


El puente-grúa aún resiste pero, ¿Hasta cuándo? los pilares han sido arrancados


Un lugar  en el que la gente corriente  arrasa  sus monumentos  con violencia talibán y donde los líderes sociales  son cómplices de la catástrofe, una ciudad en la que el Cerco es considerado antes una estorbo que un tesoro  es un lugar que ya no existe, aunque  esté habitado, aunque aparezca en los mapas. 

Cada vez que sus ciudadanos destruyen  patrimonio Peñarroya-Pueblonuevo está  renunciando a la construcción de  un elemento fundamental  para que puedan llamarse a sí mismos pueblo o ser  llamados pueblo por los demás: una identidad. Invertir esta situación es posible pero  difícil porque aunque se conocen los recursos para producir el cambio (educación, concienciación, sanción)  no se encuentran los líderes adecuados para aplicarlos.

Nosotros,  siempre  quijotes y  herejes en nuestros ratos libres, lejos de arrojar la toalla  seguiremos viendo arte donde muchos ven escombros, perseveraremos  en la lucha para que Peñarroya-Pueblonuevo llegue a ser algún día un pueblo normal y, por supuesto, entre la indiferencia general persistiremos en la labor de  cronistas de este atentado interminable, aunque sólo sea para que quede constancia del delito, con la esperanza de que nuestros hijos, los que no se marchen,  herederos obligados de lo poco que quede del Cerco encuentren esa identidad que sus padres no supieron o no quisieron darles.


Día del Cerco 2012. Foto Silvia Carrasco


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jueves, 18 de septiembre de 2014

¡Eh, que estamos aquí!


El Plan Nacional de Patrimonio Industrial es una herramienta  creada en 2001 por por el Instituto del Patrimonio Histórico Español con el objetivo de establecer una metodología de actuación unificada sobre los bienes nacionales de origen industrial, programar inversiones de acuerdo con sus necesidades de conservación y coordinar la participación de las distintas instituciones que intervienen en la conservación de los mismos.

El mencionado plan estableció como punto de partida la creación de una Comisión nacional en la que se pudieran marcar prioridades, articular mecanismos de acción y consensuar decisiones.

Hasta la fecha, el trabajo desarrollado ha discurrido por dos vertientes, básicamente: 1) legislativa. desde la puesta funcionamiento del Plan, se han destinado grandes esfuerzos a regular el Patrimomio Industrial en el marco legal de cada Comunidad Autónoma, con más o menos éxito. Así, por ejemplo, en Andalucía, el texto de la ley de Patrimonio (14/2007) dedica todo un Título (el séptimo) al Patrimonio Industrial,  específicamente. Sin embargo hay regiones como Cantabria, Canarias o Castilla y León en las que éste ni siquiera  se menciona. 2) la práctica: hasta 2010,  el ridículo presupuesto con que ha contado el plan citado ha servido para  realizar 22 intervenciones, 4  en Andalucía (Altos Hornos de Marbella, Fábrica de Artillería de Sevilla, Caminito del Rey en Málaga y Cable Inglés de Almería). Todas ellas han consistido en la redacción de Planes Directores, la elaboración de Estudios y Proyectos, así como la ejecución de  obras, según casos.

Asímismo, dicha Comisión, a instancias del TICCIH (Comité Internacional para la Conservación de Patrimonio Industrial) confeccionó un catálogo mínimo de sitios de la geografía española sobre los que sería necesario actuar antes que finalice 2020. El Cerco Industrial de Peñarroya es el único conjunto de patrimonio industrial de la provincia de Córdoba que está incluido en este listado y el único del catálogo en Andalucía sobre el que no se ha realizado ningún tipo de actuación.

Desde el año 2002, los aciertos  en relación a este lugar arqueológico  han venido patrocinados, exlusivamente, por el Ayuntamiento de la localidad (compra de los terrenos y apertura de un expediente para  su conversión en BIC).  Nada más se ha hecho y  nada más se espera, que es lo más grave,  en relación al  futuro inmediato del Cerco, salvo la destrucción, el expolio.  Es por ello que cuando aparecen  en la red vídeos autocomplacientes sobre el  Plan  no podemos evitar esbozar una irónica sonrisa.

Felicitarse por lo poco que se ha hecho o recordar lo mucho que queda por hacer. La gente colocada en cualquier puesto de responsabilidad con carácter político se mueve entre estos dos parámetros cuando escribe, habla o responde a las preguntas de una entrevista. La protagonista del vídeo, a la que no tengo el gusto de conocer y que debe saber mucho sobre esto, ha elegido la primera opción. Ignoro si por  iniciativa propia o aleccionada por un estamento superior. Cuando quedan tantos lugares comprometidos y desatendidos por toda España entre los que se encuentra el nuestro, la postura más coherente del poder que lo gestiona  nunca es fabricar propaganda. Existen  fórmulas más adecuadas y, sobre todo, más sensibles para explicar el Plan Nacional de Patrimonio Industrial. 


Un gobierno como el español, con 30 años de retraso en el fomento y protección  del Patrimonio Industrial en un entorno europeo y pese a sus escasos  recursos económicos tiene la obligación, al menos,  de  reconocer  a los olvidados. No socorrer a quienes necesitan ayuda es una forma de olvido, pero no recordarlos cuando es pertienente es la forma más cruel de olvido, porque significa dejación, abandono. Y así es como nos sentimos cuando visionamos este reportaje, además de cabreados.

Como dueños de uno de los patrimonios industriales más importantes de España nos hubiese  gustado vernos reflejados en el vídeo de encabezado, para qué mentir, aunque sólo fuese para sentir que existimos. A veces, la memoria del que no hace nada o del que no puede hacer nada no arregla las  cosas, pero sirve para mantener el ánimo de quienes luchan por encontrar un futuro mejor  para su pasado.

Conviene recordar a estos  señores tan preparados que viven tan lejos del mundo real que la mejor publicidad de un Plan es siempre cumplir  los compromisos adquiridos.

Los documentos públicos  del Plan Nacional de Patrimonio Industrial  indican que la Comisión homónima dispone todavía  de 6 años para mejorar la situación patrimonial del Cerco Industrial de Peñarroya.  No perdemos la esperanza de que nuestro Cerco aparezca en el vídeo de propaganda de  2015, 2016, 2017, 2018 2019 o 2020. Desde aquí, desde la tierra de los olvidos (¿será capital?), les enviamos mucha fuerza y ánimo a todos ellos.


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jueves, 11 de septiembre de 2014

AUTOMOTORES BILLARD EN LA VÍA ESTRECHA

Comentábamos hace algunos meses que empezaban a aparecer vídeos sobre los ferrocarriles del Guadiato. Ya presentamos uno de La Maquinilla y varios sobre la vía estrecha, uno de ellos de Julián de Elejoste. El recuerdo de este vídeo nos da pie para tratar los automotores que circularon por esta línea.  

Iniciada la década de los cincuenta los servicios de pasajeros en las líneas que confluían en el Guadiato apenas habían mejorado desde los primeros coches de viajeros que comenzaron a circular en el siglo XIX, con velocidades medias por debajo de los 40 Km/h, lo que en absoluto cubría las nuevas demandas de comodidad y rapidez que los viajeros venían exigiendo. Esto sucedía en la mayoría de las líneas españolas y especialmente en las de vía estrecha, por lo que el Gobierno aprobó en 1953 un Plan de Ayuda para la renovación del material ferroviario destinado al transporte de viajeros, que se manifestó como una excelente oportunidad para que las compañías recuperaran una clientela que se estaba decantando por el uso del autobús. El Plan consistía en la compra de automotores por el Estado y su cesión a las compañías con unas favorables condiciones de financiación.
Los primeros automotores Diesel que adquirió el Estado en virtud de este plan fueron cuatro Ferrostahl, (números 2001 al 2004) construidos Alemania por la Maschinenfabrik Esslingen, uno de los cuales circuló durante algún tiempo por la línea Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano. Aunque este automotor no se adscribió oficialmente al servicio de la Compañía de los Ferrocarriles de Peñarroya y Puertollano, estuvo en ella dedicado al tráfico de viajeros y se conoció como “El Forestal”, por la castellanización popular de “Ferrostahl”.
Automotor Ferrostahl en Peñarroya (foto F.J. Aute)
Cuando el Estado se hizo cargo de la línea en 1956 contempló la posibilidad de la incorporación definitiva de automotores, pues la renovación de los coches de viajeros se había hecho imprescindible y no era cuestión de desaprovechar las magníficas condiciones de compra y la fácil adaptación de estos vehículos a los servicios demandados por los clientes: mayor comodidad en comparación con los trenes que circulaban hasta entonces y velocidades de hasta 70 Km/h, con medias de entre 50 y 60 Km/h.  
Aprovechando la experiencia acumulada durante años en la construcción de material ferroviario y la excelente cualificación técnica del personal, los Talleres de Peñarroya se ocuparon durante varios años en el montaje de automotores diesel Billard, de los que se llegaron a construir tres subseries:
La primera fue de cuatro coches motores (2101 al 2104) y dos remolques (5101 y 5102) para ancho español de 1,067 m, construidos en Tours (Francia) y acabados de montar en Peñarroya en 1956.
La segunda fue la más amplia, y estaba compuesta por 21 coches motores (2111 al 2131) y 10 remolques (5101 al 5110) para ancho de un metro, también montados en Peñarroya, entre 1956 y 1958.
La tercera y última fue construida unos años después. Fueron cinco coches motores (2141 al 2145) y cinco remolques (5111 al 5116), también para vía métrica. Éstos fueron los únicos que no se montaron en Peñarroya.
Tres de los coches motores, los números 2111, 2112 y 2113, fueron incorporados a la línea Fuente del Arco-Peñarroya-Puertollano, a la que se adscribieron también dos remolques, los 5101 y 5102 de la segunda subserie.
Automotor Billard repostando en Peñarroya (Foto F.J. Aute)
Los demás de vehículos de esta subserie también circularon por esta línea, que con sus tramos rectos y llanos, y otros curvos con fuertes pendientes, se convirtió en una excelente pista de pruebas para todos ellos. Es por eso por lo que la mayoría de los automotores Billard que se pueden ver en el vídeo que presentamos fueron construidos en Peñarroya y circularon por nuestras líneas de vía estrecha.
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jueves, 4 de septiembre de 2014

Una Vía Verde de primera


Medimos el valor de la cosas en función de la categoría que un buen día estableció, arbitrariamente, algún grupo de seres humanos.  De este modo, el ascenso o descenso a través de ellas se convierte en motivo de alegría o decepción y en razón de rechazo  o de querencia por aquéllo que se ha devaluado o apreciado por méritos o falta de ellos. El caso más evidente lo tenemos en el deporte. Así, por ejemplo  constatamos el goce y la fiesta que para algunos ha significado el ascenso del equipo de fútbol de la capital de provincia a Primera División tras 42 años en otras categorías nacionales inferiores o el hastío por el descenso  en la localidad de Pozoblanco, por la "caída" de su equipo de fútbol a Liga Andaluza.

Lo malo y lo bueno de todo este invento comparativo es que tiene un carácter  reversible y provisional, es decir, que podría ocurrir los malos resultados hagan que dentro de unos meses la afición que jaleaba en Las Tendillas a sus héroes efímeros del balón hace tres meses dé la espalda a su equipo  en Mayo, o bien que la parroquia pozoalbense retorne al campo de fútbol por la mismas fechas para disfrutar de su equipo en posiciones de retorno a ligas nacionales. 

Con el asunto de las vías verdes también ocurre algo parecido. Existen formas de clasificarlas, más difusas que las anteriores y  vienen dadas por el nivel o la importancia  de los medios de comunicación y difusión que las publicitan. 


El primer escalón, de carácter provincial, era introducir la ruta por la Vía Verde de La Maquinilla en la Página Oficial de turismo de Córdoba. Hace unos meses, en Mayo, conseguimos el tan ansiado objetivo. Incluso el Patronato homónimo tuvo la deferencia de hacer un enlace específico para nuestro blog.   Ello nos animó a seguir trabajando por  promocinar a la  "División" publicitaria inmediatamente superior, esta vez de categoría regional. Comenzamos, entonces, a realizar las gestiones para  la inclusión de la misma en la Web de Turismo de la Junta de Andalucía  ¿Recuerdan el lema Andalucía sólo hay una? Esta página es actualmente el espacio virtual más visitado de cuantos están dedicados al turismo en nuestro país. Tras unos meses de espera, desde finales del mes de Agosto la ruta de la Maquinilla ya es única, es decir, ha sido incorporada a la página web mencionada.

Con escasos medios, estamos consiguiendo situar un activo turístico de la comarca en la élite del turismo interior español. A partir de ahora, cabe preguntarse si se puede seguir escalando en este orden de cosas. La respuesta es sí, aunque el primer objetivo será  mantener la cota conseguida. Bien es cierto que existen importantes competidores, tanto por tamaño (como la Vía Verde del Aceite), o por tradición (Vía Verde del Plazaola), pero esperamos consolidar el puesto, y seguir avanzando, posteriormente, hacia metas más altas como es lograr la inclusión en guías de viaje nacionales e internacionales. Lo que es seguro es que el progreso a partir de este punto no vendrá dado tanto por el voluntarismo y el voluntariado asociativo actual como por el aumento de la calidad y de la cantidad de las inversiones por parte de nuestras administraciones.

Ascender es una fantástica noticia para todos. No obstante, es conveniente saber que este camino que iniciamos hace casi 4 años es como montar en bicicleta: avanzas mientras das pedales pero te caes al suelo si dejas de hacerlo.  Tener una Vía Verde de Primera  exige una ciudadanía de primera y unos gobernantes locales de primera ¿Estaremos a la altura? Mantener este nivel  dependerá, desgraciadamente, cada vez más del poder  y menos del querer.

Aquí les dejo el enlace:

 http://www.andalucia.org/es/rutas/verde-de-la-maquinilla/

Nota: agradecer a los técnicos de la  Página de Turismo de la Junta de Andalucía que se hayan acordado de nosotros. Prometemos no defraudar su confianza.

Mejorar y ampliar. Alcanzar nuevas cotas publicitarias dependerá del arreglo de la Vv. de la Maquinilla
y de su conexión con la Vv. de la Minería
En la foto, tramo de plataforma ferroviaria entre Belmez y Cámaras Altas
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jueves, 28 de agosto de 2014

Un sitio para cada cosa; cada cosa en su sitio


Desde que iniciamos el movimiento ciudadano por una Vía Verde en el Guadiato, uno de nuestros principales objetivos ha sido el de mantener limpio o intentar mantener limpio el único tramo de Vía Verde de la comarca que es transitable y visitable, como es el de La Maquinilla. 

No en vano, hace dos años  pusimos en marcha una jornada medioambiental  en la que se recogió una tonelada y media de basura en los aledaños de la todavía plataforma ferroviaria, para vergüenza de todos. Sin embargo, pese al esfuerzo y las horas invertidas por la ciudadanía y nuestros voluntarios, constatamos que la suciedad continuaba  acumulándose  día tras día: botellas de plástico, cristales, bolsas, residuos orgánicos, pañuelos de papel, preservativos usados inundan una infraestructura que cada día es más publica y visitada que nunca.

Como en el juego de la oca, en el asunto de los residuos hemos vuelto a la casilla de salida tras aquella jornada de limpieza, pero, esta vez ligado  a una buena noticia: el incremento  en el número de usuarios, matutinos, vespertinos y nocturnos se han multiplicado por 3. Decenas de personas usan ya, a diario la Vía Verde de La Maquinilla,  foráneos en un buen porcentaje y algunos de ellos, claro está, guarros y mal educados. En referencia a la cantidad de los residuos encontrados podemos decir que antes éramos menos, pero más guarros y ahora  somos más, pero menos guarros, puesto que ensuciamos lo mismo.

Todos conocemos la crónica falta de medios de nuestros Consistorios para comprar papeleras para la Vía Verde. No obstante, ya hemos comentado que la falta de recursos económicos jamás ha sido un motivo para dejar de encontrar soluciones a los problemas que afectan al proyecto de Vía Verde. Nuestro colectivo, en colaboración con el IES José Alcántara, puso en marcha, entonces,  un taller de construcción de papeleras con material reciclado  durante el curso 2013-2014. En total han sido 15 las unidades fabricadas, las cuales han sido colocadas en puntos estratégicos de la Vía Verde por operarios del Ayuntamiento de Belmez, no como adorno, sino para que la gente las utilice. 

Apelando a la mitología griega, hemos constatado que existen dos tipos de cerdo-humanos en la vía verde: 1) el que tira residuos porque dice que no hay lugar donde depositar la basura. 2) el que hace del ensuciar su estilo de vida.  Con esta actuación esperamos neutralizar, al menos, la  primera especie, reduciendo por tanto los residuos en un 50 por ciento, que no estaría nada mal.

Si nos actuamos pronto la imagen de una infraestructura que ya es utilizada por numerosos visitantes de toda Andalucía y comunidades limítrofes queda en entredicho. La Vía Verde de la Maquinilla ha dejado de ser un simple camino para convertirse en embajadora de lo que somos como comarca. Es deber de quienes vivimos aquí, cuidar y respetar uno de los escasos elementos de promoción exterior de cuantos disponemos. Esperamos que el esfuerzo realizado por estos jóvenes guadiateños sirva para algo.


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jueves, 21 de agosto de 2014

Parecidos razonables


 vivienda jardín para ingenieros de la SMMP
Es muy humano mirarse el ombligo. Olvidamos con facilidad que lo que nos ocurre o nos rodea también le ocurre a otras personas de lugares lejanos. Si, somos únicos o al menos así lo creemos, hasta que oteamos un poco más allá, bien por simple curiosidad, bien porque la realidad nos pone las orejeras y entonces despertamos: somos barcos de colores navegando en un mar de coincidencias.

El artículo que les presentamos a continuación referido al poblado minero de Bustiello debe hacernos reflexionar sobre el concepto de excepcionalidad de los acontecimientos acaecidos en nuestra zona, el Valle del Guadiato: viviendas jardín, jerarquización de la sociedad, casinos, tabernas, organización, racionalismo urbano, control social, economato, paternalismo empresarial... todas estas expresiones tan aparentemente únicas en nuestro contexto, también resuenan o resonaban a 1.000 km. de aquí en la misma época tan excepcional para nosotros, tan excepcional para ellos.

Es triste descubrir que no somos tan únicos como creíamos ¿O tal vez no? El delicioso artículo escrito por Sergio Fanjul en el viajero del País nos zarandea para sacarnos de ese aislamiento emocional, ese egoísmo infantil de la zona y debe ser interpretado como una invitación a terapia de grupo de todas esas comarcas mineras que un buen día creyeron que la historia les pertenecía en exclusividad. 

No estamos sólos, del mismo modo que tampoco lo estábamos hace un siglo. Somos excepcionalmente iguales, a la vez que igualmente excepcionales. 
una de la pocas viviendas obreras originales de los cuarteles mineros de Peñarroya-Pueblonuevo
Filosifías aparte, la ventana que hemos abierto con este documennto debe servirnos para aprender del buen uso que en otros lugares se hace del patrimonio industrial en su vertiente civil. En este punto es obligatorio que la zona se parezca a Aller. Después de décadas compartiendo  historia (auge u caída de la minería del carbón),   hemos ido a diferenciarnos de ella en la peor de las facetas como es la conservación de patrimonio.

Es urgente que el Guadiato encuentre la senda de los parecidos razonables con otros pueblos de la misma categoría que sí respetan, fomentan y promocionan su patrimonio.

Por último, agradecer a Diana Sánchez la excelente labor de difusión y defensa del patrimonio industrial que realiza en el blog http://patrindustrialquitectonico.blogspot.com.es/ donde ha sido colgado el artículo. El sitio web representa un faro  del patriomonio industrial nacional  y un  auténtico gran hermano  de las autoridades, medios de comunicación y ciudadanos en relación a él.

El título del artículo es el siguiente: "La utopía del padre patrón"

Bajo el frondoso verde oscuro, en los intricados valles de las cuencas mineras asturianas, duerme el negro del carbón. Durante generaciones, empresas de diferente índole han horadado la tierra para arrancarlo de la roca y extraer su energía. Es una tierra cuya superficie parece haber sido rizada por la injusticia, la explotación y la lucha. Los abuelos de los actuales mineros, que protestan por la posible desaparición del sector si no se hacen efectivas las ayudas acordadas, lucharon en la Revolución de 1934 y en la Guerra Civil, y sus padres en las inopinadas huelgas de 1962, La Huelgona, con el franquismo enfrente. Ahora es su turno. Las cuencas han sido tradicionalmente un polvorín, fuente de fuerte conflicto social. Pero hubo alguna ocasión en la que alguna empresa quiso crear una utopía para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores… ¿o para lavarles el cerebro?
Imagen de la noticia
En la ribera del río Aller, al borde del concejo de Mieres, en la Montaña Central asturiana, está el poblado minero de Bustiello. Visto desde fuera llama la atención el orden estricto en el que están construidas las casas uniformes, la iglesia neorrománica, el antiguo Casino, la escuela o las antiguas residencias de los ingenieros; un orden que no se aprecia en el destartalado caos de los pueblos cercanos.
Y es que Bustiello, este pueblecito de aspecto apacible, sobre todo en esos días en los que la sempiterna nube asturiana deja pasar los rayos del sol, fue construido bajo estricta planificación para cumplir los alucinógenos sueños de don Claudio López Bru, segundo marqués de Comillas y, a la sazón, dueño de la empresa Sociedad Hullera Española en los comienzos del siglo XX. Su padre, Antonio López y López fue un joven cántabro de baja extracción social que hizo fortuna, primero como indiano, y luego con un holding de empresas navieras y de ferrocarril, entre otras. El primer marqués necesitaba una fuente de energía para alimentar a sus barcos de la Compañía Trasatlántica y sus trenes de Ferrocarriles del Norte (embrión de Renfe), así que compró la empresa minera, una de las primeras explotaciones de la cuenca asturiana y después… falleció.
El segundo marqués, que estaba más preocupado por una vida religiosa y espiritual, tras la muerte del primogénito de la familia, se vio en el trance de manejar lo negocios familiares. Debió decirse algo como: si yo no puedo ir solo hacia Dios, lo haré con mis empresas. Bustiello fue ese pueblo donde la rectitud cristiana imperaría, donde el obrero sería bien tratado y daría ejemplo, en una época en las que las condiciones de trabajo de los mineros eran lamentables, con extenuantes jornadas laborales, sueldos de miseria y seguridad nula.

“El marqués en realidad quería formar un concejo minero con los territorios por donde se extendía su empresa, pero ante la imposibilidad política de hacerlo (pertenecían a otros concejos como Mieres, Lena o Aller) construyó en el centro su capital: Bustiello. Era como un faro moral en el corazón de la cuenca, quería mostrar como serían las cosas sí se hacían como él quería”, explica la historiadora y guía turística del Centro de Interpretación del Poblado Minero de Bustiello María Fernanda Fernández. Aquí viviría una elite minera que sería ejemplo para los demás y estaría alejada de los sindicatos subversivos y “peligrosos”.
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Así, Bustiello se construyó entre 1890 y 1925 en unos terrenos comprados por el marqués. La orografía del lugar fue modificada para representar las jerarquías que se establecían: se formaron colinas para que la Iglesia y los edificios públicos estuvieran en el nivel más alto, dominando el pueblo; en un segundo nivel se edificaron las casas de los ingenieros, y abajo del todo las viviendas de los trabajadores, viviendas adosadas de dos en dos, para dos familias con jardines independientes. Desde la casa que ocupó el ingeniero don Isidro, hoy día transformada en Centro de Interpretación, se tiene una buena visión panóptica de las casas de las 40 familias seleccionadas que vivían en aquella utopía cristiana. “Además”, explica Fernández, “era un pueblo cuya única salida al exterior era el puente que pasa sobre el río, con un guarda constantemente controlando el paso. Es un pueblo aislado del mundo alrededor que, literalmente, se podía cerrar”.
Eran los tiempos de la encíclica De Rerum Novarum del papá León XXIII que instaba a las mejoras en la condiciones de vida de los trabajadores dentro del capitalismo más salvaje y, claro está, lejos del movimiento obrero revolucionario, y la iniciativa del marqués de Comillas fue muy aplaudida. Aparte del mero interés cristiano podía haber otros factores que animasen al marqués en la construcción de su sociedad perfecta: el control de los obreros, alejándolos de los sindicatos socialistas como SOMA (Sindicato de Obreros Mineros de Asturias) de Manuel Llaneza, y amparándolos en su propio sindicato, el SOC (Sindicato Obrero Cristiano) y también el llamado “pietismo burgués”: los burgueses sin raigambre de la época querían equipararse al prestigio de la nobleza y la aristocracia practicando la filantropía, según explica María Fernanda Fernández.
“Bustiello era una jaula de oro que desde fuera unos miraban con envidia y otros con recelo”, explica. Los mineros que vivían aquí, seleccionados entres miles de trabajadores, mayormente capataces, vigilantes, barreneros y picadores (estos últimos piezas esenciales sin cuyo concurso podría pararse la producción fácilmente), tenían que pagarle el alquiler y los productos del economato a la empresa, y disponían de un terreno delante de casa para que no tuvieran que volver a su pueblo a coger manzanas o plantar lechugas, y así el desarraigo fuera total. El Casino funcionaba como una antitaberna: en las tabernas al uso los mineros pasaban su tiempo de ocio bebiendo sidra, y muchas veces conspirando entre soflamas revolucionarias.
En Bustiello se podía beber, pero no alcohol, se podía leer, pero solo el periódico que publicaba el Marqués, y, en el piso de arriba de la taberna, estaban los guardas por si había que bajar a amedrentar a algún díscolo. Sin taberna, o con una antitaberna en aquellas condiciones, el espinazo social estaba roto. Por supuesto, en la escuela se adoctrinaba para criar obreros dóciles. Hoy en día la taberna y una de las casas de los ingenieros se ocupan por residencias de la tercera edad. Por su parte, la antigua escuela es un albergue de juventud, bastante útil para los esquiadores ya que el Poblado está de camino al concejo de Aller, donde se encuentran todas las pistas de esquí asturianas. ¿Entonces, se vivía bien en Bustiello? “Cada cual valora unas cosas y en Bustiello se perdía mucha libertad. Pero lo cierto es que el bienestar era muchísimo mayor que en el resto de los pueblos mineros, donde las condiciones eran realmente duras”, cuenta la historiadora.
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El Poblado es una mezcla entre los company towns británicos de la época en lo socioeconómico (es decir un pueblo de la empresa) y una ciudad jardín francesa en su urbanismo, en el que se mezclan elementos de la arquitectura modernista catalana y elementos tradicionales asturianos. Bustiello, y el experimento social que cobijó en su seno, es un ejemplo paradigmático de lo que se ha llamado paternalismo industrial, ese movimiento en el que las caritativas empresas se ocupaban de sus empleados como de hijos que nunca crecían. En 1970 las casas en arriendo fueron vendidas a sus inquilinos, algunos vendieron posteriormente su propiedad, otras familias mineras, así que ya no es un pueblo netamente minero.
En el Centro de Interpretación se puede concertar también una visita al poblado con guía. Un buen complemento a la visita a Bustiello es la visita al Pozu Espinos, un ejemplo de explotación minera, tanto de montaña (horadando galerías en las laderas), como vertical (horadando el suelo en profundidad), que se encuentra en el cercano valle de Turón, tal vez el de mayor tradición minera, donde se puede conocer el funcionamiento de la mina y las duras condiciones en que trabajan los que bajan a por carbón.
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Los conflictos mineros continúan, como el recuerdo de Bustiello: una estatua del Marqués de Comillas, con un obrero tendiéndole un ramo de flores en señal de agradecimiento, recibe al visitante. Alguien ha pintado una bandera republicana sobre la estatua. “Este lugar sigue vivo en el corazón y la memoria de los lugareños”, dice Fernández, “todavía hay alguien que, en mitad de la noche, se molesta en venir hasta aquí para pintar una bandera republicana sobre el Marqués”.
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