viernes, 29 de julio de 2016

SE NECESITAN VOLUNTARIOS PARA REGAR



”Es algo absurdo. No vivo en el pasado ni en el futuro. Estoy en el presente”.
Ígor Stravinski.




Las tardes de todos los martes y miércoles de cada semana vamos a regar los árboles de Nuestra Vía Verde “La Maquinilla”. El 75% de ellos están vivos y muy saludables debido a que: de un lado, el Excelentísimo Ayuntamiento de Belmez, y a través de su teniente alcalde, nos presta una "picap" con un depósito de 1000 litros sobre ella; y de otro lado, a que cada martes y cada miércoles por la tarde hay un convecino altruista que colabora poniendo la manguera de agua al pie de cada árbol.

Gracias, José, por cambiar uno de tus diarios "running" por  una tarde de riego.

Si te apetece regar, te hacemos un hueco.

¿Dónde apuntarse?

Llama al teléfono 609 806418 o al 637 544156.


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jueves, 28 de julio de 2016

Con los últimos de Peñarroya (III parte)


Vivivenda de Ferdinand Leferrer, Director del Cerco SMMP
en Noyelles Godault e impulsor de una de las barriadas para personal de la empresa
El municipio de Noyellles-Godault es un municipio de algo más de 5.000 habitantes ubicado en el departamento francés  Norte-Paso de Calais. Tiene en común con Peñarroya-Pueblonuevo (bueno, Pueblonuevo) que es lo que los expertos llaman una  Company town típica de la Europa industrial del siglo XIX o principio del siglo XX, esto es, una ciudad construida a base de barriadas y grupos de viviendas diseñados por empresas.

Si bien la  fisionomía  de ambos pueblos  responde a las necesidades de acomodación y control de los cientos de obreros que acudieron a trabajar a las minas e industrias  de la localidad y  sus alrededores,  éstos difieren en cuanto al crecimiento de la estructura urbana, mucho más desordenado en el caso de Noyelles que en el caso de Pueblonuevo. La respuesta a esta diferencia se encuentra en la gran diversidad de empresas mineras que se instalaron en  Noyelles Godault entre 1850 y 1940, las cuales, construían sus cuarteles (llamados corroms) y viviendas para personal técnico alrededor del pozo o fábrica, dando como resultado un casco urbano caóticamente ordenado, conformado por  numerosas y bellas  barriadas de estilos constructivos diferentes,  diseminadas sin un plan preestablecido.  El desarrollo urbano postindustrial  ha permitido rellenar algunos de los huecos  de terreno entre las barriadas, creando una ligera sensación de continuidad.

Otro tipo de  vivienda SMMP en Noyelles Godault

En Pueblonuevo, en cambio, el casco urbano  presume de  una mayor linealidad y racionalidad, facilitada por el hecho de que la mayoría de las fábricas y las minas así como el   suelo  sobre el que se asienta el municipio  pertenecían  la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya. Consecuencia de lo anterior es un núcleo de población más compacto y organizado urbanísticamente  que el primero. De la anarquía constructiva  ya se encargan algunos de sus ciudadanos de hoy. A lo mejor es que lo hacen para  compensar.

Otra característica que identifica a Noyelles Godault con Peñarroya-Pueblonuevo es la extrema proximidad con otros núcleos de población, tanta, que a veces  es imposible saber si estás en  un pueblo de otro al cruzar una calle o una  esquina. En su rápido desarrollo demográfico, los cascos urbanos de los municipios industriales se desparramaban desde los pozos hacia la periferia hasta conectar con las calles y las casas de pueblos vecinos  antiguamente  separados por varios kilómetros. Este fenómeno dio como resultado emancipamientos de las localidades  madre y fusiones posteriores con otros municipios con los que estaban físicamente unidos. Así ocurrió, al menos, con Pueblonuevo del Terrible y Peñarroya,, que  se segregaron de Belmez. Por el contrario, en Francia, que es la cuna del municipalismo, la identidad local está por  encima de lazos comunes, proximidad geográfica o intereses económicos derivados de la demografía, siendo exóticas  las fusiones entre municipios.    Este es el motivo por el que Noyelles Godault y  Courcelles les Lens que  conforman una pequeña conurbación y que incluso en el pasado compartían los terrenos sobre los que se encontraba  la fábrica de la SMMP, tienen Ayuntamientos diferentes. Efectos colaterales del localismo y que hoy en día, ni en España ni en Francia son fáciles de revertir.


Panorámica de una de las barriadas SMMP en Noyelles Godault
La conservación del patrimonio, una actitud personal
Pero más allá de los aspectos generales y curiosos que les hemos planteado, de lo que no cabe duda es que la empresa Peñarroya dejó  huella tanto  en  Noyelles Godault como en Peñarroya-Pueblonuevo, una huella imposible de borrar  pese al empeño  de determinados  ciudadanos.

Allí hemos constatado  la presencia de numerosas construcciones  y edificios de la SMMP que nos hablan de su historia.

Las viviendas tipo  Peñarroya en Noyelles, pertenecen a la década de los 40 y los 50 y responden al mismo concepto constructivo de las viviendas de Peñarroya-Pueblonuevo, aunque  con  diferencias materiales y arquitectónicas propias de la época y del lugar en las que fueron construidas: viviendas pareadas en ladrillo, no encaladas, abuhardilladas, a dos aguas, con tejados muy inclinados y  zona ajardinada en el exterior tanto delante como detrás, sin  óculos, pero con algunos vanos recercados, según tipología.

Se han contabilizado  4 barrios  de Peñarroya, construidos en diferentes épocas (1930 -1960) conectados entre sí. Todos conforman un distrito que ocupa un 20% del municipio de Noyelles Godault. En cuanto a la  distribución de los barrios, no siguen un patrón definido. Las casas están construidas a escasos 50 metros de la fábricas. El acceso  las mismas se  realizaba mediante un túnel  construido  bajo una carretera, hoy autovía, un túnel que  continua activo, eso sí, más  de noche que de día, por la soledad del sitio.

Túnel de acceso al Cerco SMMP desde las barriadas de la empresa




Otro tipo de vivienda SMMP en Noyelles Godault

Pero la mayor diferencia entre estos pueblos tan lejanos en lo geográfico pero tan próximos en lo histórico y cultural es en el nivel de conservación de las casas de la compañía. Ambos municipios carecen de una normativa  de protección al respecto. Sin embargo, las viviendas SMMP  en Noyelles Godault han sufrido muy pocas modificaciones, en contraste con el nivel de conservación de las casas de Pueblonuevo, donde el 70% de ellas han sido  derribadas, sustituidas por otras de dudosa estética para el lugar en el que se encuentran  o están afectadas por importantes cambios.    La respuesta sólo puede ser encontrada en una mayor cultura del reciclaje y del respeto por la historia en favor de los noyelleses. Allí, la uniformidad y la homogeneidad exterior de una vivienda   no es entendida como un déficit de personalidad o  de riqueza del inquilino, a diferencia de aquí,  donde  gran parte del esfuerzo de la mejora  de una vivienda se manifiesta en cambiar lo que había, dentro y fuera, tanto da, con consecuencias irreparables.

Las agresiones   sobre las edificaciones civiles de origen francés  en Peñarroya-Pueblonuevo   sólo pueden ser entendidas bajo el prisma de un postureo arquitectónico absurdo y hortera  del que hacen gala algunos sus ciudadanos  y son el paradigma de la incultura en la que lleva instalada nuestra ciudad desde hace mucho tiempo.

El hermanamiento entre La Maquinilla y ACED Metallia  y el más que posible hermanamiento entre Peñarroya-Pueblonuevo y Noyelles-Godault, deben constituir un antídoto, por ejemplo, contra  este tipo de desmanes  y que hoy aceptamos como normales. Ahora bien, nuestros ciudadanos y, sobre todo, nuestras autoridades tienen que entender que hermanarse no es irse de fiesta, sino que es, ante todo, una responsabilidad y, por supuesto, una oportunidad, en primer lugar, para aprender del otro en materia cultural o patrimonial, en segundo lugar, para defender intereses comunes que afectan a los municipios y, en tercer lugar, para crear sociedades mejores.  


Homenaje a los trabajadores de Peñarroya en Noyelles Godault

En segundo término, una vivienda ce la SMMP

Pongamos un poco de Noyelles Godault en Peñarroya-Pueblonuevo. Pongamos un poco de Peñarroya-Pueblonuevo en Noyellles Godault.
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jueves, 21 de julio de 2016

PASEOS VERANIEGOS POR LA VÍA VERDE

Aunque nuestra intención era haber comenzado una semana antes, los calores nos han obligado a aplazar la cosa, por lo que ya sí, el 26 de julio comenzaremos con nuestros paseos guiados por la Vía Verde de La Maquinilla. Este es ya el tercer año y, vista la cogida de los anteriores, había que repetir una actividad que se va convirtiendo ya en habitual en las tardes-noches de nuestro verano.
Dos novedades habrá este año. La primera, las nuevas obras de acondicionamiento de la vía que se han ido haciendo a lo largo del invierno, y la segunda, una más que probable visita guiada a la colección de material ferroviario (locomotoras, vagones, etc.), que la Fundación Cuenca del Guadiato está preservando en el Almacén Central de Peñarroya, de la que ya avisaremos la fecha.
Como ya dijimos el año pasado, los paseos son realmente entretenidos, pues a la par que hacemos una actividad saludable, explicamos el cómo y el porqué de nuestras minas y ferrocarriles, contamos anécdotas, hablamos de lo divino y de lo humano (que siete kilómetros andando dan para mucho) y, en definitiva, todos aprendemos algo. Más de un día se nos hace de noche debido a las tertulias y debates que se improvisaron a lo largo del camino.  
En un recorrido echamos alrededor de dos horas y se van explicando desde aspectos sociales hasta geológicos, pasando, cómo no, por datos técnicos o económicos.
Y es que siempre iniciamos la ruta diciendo que estamos aquí para aprender todos, manifestando nuestro interés por aquellas historias, datos o anécdotas que pueden aportar los asistentes. En muchos casos se trata de personas que han conocido La Maquinilla en funcionamiento, son o han sido ferroviarios, o han estado de algún modo relacionados con el trabajo en las minas. Estos testimonios de primera mano son verdaderamente enriquecedores, pues nos abren los ojos a nuevos datos, corrigen algunas de las informaciones de las que disponemos o sirven para aclarar cuestiones que todavía son confusas. Ya decimos que somos aprendices y que estamos dispuestos a seguir descubriendo nuevas facetas.
A lo largo del trayecto explicamos el origen y la importancia que tuvo este ferrocarril como nexo de unión para el transporte de mercancías entre las principales minas y fábricas de la comarca, y al mismo tiempo como cordón umbilical que unía a Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo. Hacemos paradas explicativas en las principales explotaciones enlazadas por este tren, tales como el Pozo Nº 3, Santa Elisa, Barranco de La Ana, La Montera, El Antolín, etc. También a lo largo del trayecto nos detenemos a comentar algo sobre la fauna y flora, y las construcciones de todo tipo por las que discurre la vía.
Las salidas serán a la caída de la tarde, a las 19,30, todos los martes y jueves entre el 26 de julio y el 11 de agosto, siendo los martes el recorrido de Belmez a Peñarroya y los jueves al contrario, de Peñarroya a Belmez. Recordar que las salidas van a ser puntuales, por lo que es conveniente no esperar a última hora para presentarse en el punto de encuentro.  
La llegada se hace más o menos al anochecer, aunque solemos estar hasta cerca de las once de la noche, pues acabamos tomando algunos refrescos en los lugares de llegada.  
Los puntos de salida y llegada son la estación de Belmez-Ermita, en Belmez, y el Almacén Central, en el Cerco Industrial de Peñarroya, dos lugares con fácil aparcamiento. 
Para organizar el regreso creemos conveniente que quienes estén interesados contacten previamente con nosotros, bien mandándonos un correo electrónico o llamando al 957 580 706 y, como siempre, agradeceríamos que quienes puedan colaboren con el regreso, bien dejando previamente el coche en el lugar de llegada, quedando con alguien que los recoja, o que adapten el sentido Belmez-Peñarroya o Peñarroya-Belmez, como mejor les convenga.





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jueves, 14 de julio de 2016

Con los últimos de Peñarroya (II parte)


Flotador de la SMMP del Cerco de Noyelles Godault
En la sede de ACED Metallia


Uno de los objetivos principales del nuestro viaje, por encima incluso del hermanamiento con nuestros amigos franceses, no era el festivo, sino el arqueológico. Al igual que los miembros de ACED Metallía acudieron a Peñarroya-Pueblonuevo en busca de los orígenes de su empresa, que era como decir de los de su propia vida, la Asociación La Maquinilla perseguía, lógicamente, respuestas lejanas a preguntas cercanas, descubrir  elementos comunes  desde el punto de vista laboral,  social, arquitectónico, industrial o histórico entre Peñarroya-Pueblonuevo  y Noyelles-Godault que nos permitieran entender mejor nuestro progreso, nuestro final y nuestro patrimonio.

Hagamos un poco e historia. Noyelles Godault fue, al igual que Pueblonuevo del Terrible, uno más de las decenas de poblados mineros infraviviendas  que surgieron al amparo de la minería del carbón de mediados del siclo XIX, en la región Norte-Paso de Calais, a la postre, una de las regiones mineras más importantes en la historia de la humanidad. Les sugiero que lean el libro Germinal, de Emilio Zola, por si desean saber algo más sobre la relevancia de la minería en esta zona.

El casco urbano de este municipio es producto de la unión de numerosas  barriadas  mineras (corrons) construidas por  las diferentes empresas que explotaban los ricos yacimientos de carbón dentro del hoy pueblo y sus alrededores. Se han contabilizado hasta 500 tipologías de viviendas destinadas al descanso del obrero en esta región de Francia, lo cual dice mucho sobre la atomización del mercado del carbón francés previo a la II Guerra Mundial y también sobre su poder económico.

En Noyelles Godault, no existían yacimientos metálicos no ferrosos próximos, como si ocurría en el Valle del Guadiato, pero  tal circunstancia no fue un obstáculo para que en el pueblo se instalasen fundiciones para la obtención de metales. Conectada con una de las rutas comerciales marítimas más importantes del mundo (Canal de la Mancha)  por medio del Canal Haute-Deûle (60Km.), era relativamente sencillo y sobre todo barato transportar las menas de las minas principalmente galesas hasta esta región carbonera. Y ya se sabe, cuando en un mismo punto  de la geografía a finales del siglo XIX o principios del XX se hacían coincidir cock y metales, el resultado solía ser una industria pesada muy importante, un negocio súper rentable para los inversores y un crecimiento demográfico exponencial para la región donde se instalaba.

Torre del plomo en el interior Cerco SMMP
símbolo de Noyelles Godault, tristemente desaparecido

Los fundadores de Malfidano S.A (1867), conocían esta circunstancia   y construyeron una pequeña fundición de zinc entre los municipios de Courcelles Les Lens y Noyelles Godault para fundir el  mineral procedente de las minas de Malfidano, en Cerdeña.  Éste material  era utilizado profusamente  en la construcción de los tejados en  las  viviendas de aquellas latitudes tanto  por sus características  aislantes y anticorrosivas, amén de la industria armamentística y química por lo que la compañía repartió pingues beneficios durante décadas hasta los primeros meses de  la I Guerra Mundial, cuando fue ocupada por el ejército alemán y posteriormente demolida en su retirada.

Fue en 1924 donde los destinos de los dos municipios, Peñarroya-Pueblonuevo y Noyelles- Godault, se cruzaron. La Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya entonces  compró los restos de las fábricas de Malfidano para construir una  factoría para el beneficio de todo tipo de metales inspirada en los procesos productivos del Cerco Industrial de Peñarroya, aunque modernizados.

El Cerco de Noyelles- Godault sobrevivió en el tiempo a todos sus equivalentes en Peñarroya-Pueblonuevo (1971), Cartagena (1992),  o Buenos Aires (1980),  alargando su actividad  hasta 2004, momento del cierre y de la liquidación total de la empresa, ya con el nombre de Metaleurop.
Cerco SMMP en Noyelles Godault
Se puede adivinar la dimensión de la actividad industrial de este espacio tan sólo
por el tamaño de la escombrera


¿Qué quedó de todo aquel sueño industrial en Noyelles Godault? Principalmente, lo que ya no queda en Peñarroya-Pueblonuevo, las  personas, los trabajadores. El Cerco francés de Noyelles  es un poco más pequeño que el de Peñarroya-Pueblonuevo (40 Hactareas frente a las 60 del nuestro) y fue asolado a los tres años del cierre en nombre del medio ambiente y de los intereses especulativos. De toda esta masacre patrimonial, tan sólo se ha salvado la Casa del Director, el edificio de Dirección, el barracón comedor y el área de duchas, además de la imponente escombrera, hoy cubierta artificialmente por vegetación.   Ni siquiera hubo piedad para  el símbolo de  este Cerco y la localidad, la Torre del Plomo (1936), cumbre  del estilo  Art decó  aplicado a edificios industriales en Europa. De todo él, tan sólo se conservan los pináculos esféricos que adornaban  el tejado del edificio y que se encuentran tristemente expuestos en una rotonda a la entrada del municipio de Noyelles Godault.

                                                                            El Cerco en una rotonda. Pináculos originales de la torre del plomo en una
                                                                                                                     rotonda de Noyelles Godault
A diferencia de Peñarroya-Pueblonuevo,  donde todavía pese al rutinario expolio es visible la osamenta de su Cerco Industrial, el de Noyelles- Godault es hoy una inmensa explanada yerma llena de viales  en la que cohabitan unas pocas empresas dedicadas, paradójicamente, al reciclaje y que en ningún modo resuelven el problema de paro (el doble de la media nacional, ¿Les suena?)  que hoy existe en la zona.
antiguo comedor del Cerco SMMP en Noyelles- Godault
sede actual de ACED Metallia


Imitando a los irreductibles y chovinistas galos del cómic de Gosciny y Uderzo que se niegan  a abandonar su aldea por ser el último pedazo de tierra libre de  Francia gracias a una pócima secreta que les procura fuerza, gracia y valor, los miembros de ACED Metallia se resisten a  ver desaparecer el legado de la SMMP de su municipio desde el  edificio del barracón comedor, la aldea-sede de la Asociación. Al igual que antaño, la directiva de ACED Metallia acude todos los días a trabajar a su Cerco sin fábricas. Ahora   la materia prima es el patrimonio  y el producto final  es fundido en forma de  acuerdos  con diversas instituciones locales, nacionales y europeas para preservar lo poco que les han dejado, lo que no les han robado.
Irreductibles trabajadores galos de Peñarroya en su aldea-sede


Siento un profundo respeto por este comportamiento entre quijotesco  y  nihilista de  estos últimos ex trabajadores de Peñarroya que coincide con el de  muchos otros obreros contemporáneos que vivieron en una época en la que la vida laboral estaba unida a la de una sola empresa.  Atrapados, encapsulados en una burbuja espacio temporal que sólo ellos pueden ver, víctimas de su propio exilio interior, incomprendidos, entremezclan su vida con la de las fábricas, que eran suyas a su manera, en las conversaciones mundanas. Para muchos de ellos, que se han dejado un tercio de su existencia en aquel Cerco, la fábrica representa su única y verdadera patria.  

Tal vez sea por eso por lo que  han elegido  a La Asociación  Maquinilla  como compañeros de viaje, tal vez sea por eso por lo quieren que Peñarroya-Pueblonuevo sea un municipio hermano. En cierto modo, si ellos aún tienen  trabajadores, nosotros todavía conservamos algunas fábricas.

Galería fotográfica:


Molde móvil para hacer lingotes de plomo de la SMMP


Casa del Director de la SMMP junto al Cerco


Duchas para trabajadores del Cerco SMMP en Noyelles-Godault


Quepis de vigilante del Cerco SMMP en Noyelles-Godault


Edificio de la Dirección del Cerco SMMP en Noyelles-Godault

Pancarta de las últimas reivindicaciones antes del cierre
tras el cierre del Cerco de Noyellles Godault


Antiguo Cerco SMMP de Noyelles Godault
extraído de un folleto publcitario de la empresa


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viernes, 8 de julio de 2016

A-cércate: con los últimos de Peñarroya (I parte)



Es impresionante el interés  no sólo a nivel histórico sino desde el punto de vista social que despiertan  los últimos seres que estuvieron, poblaron, habitaron, guerrearon, resistieron o vivieron en un lugar o en un momento concreto de la historia. Así,  el imaginario de numerosos países del mundo está salpicado por  alusiones a los protagonistas  terminales de cualquier acontecimiento. En nuestra memoria hay un hueco guardado para la orquesta anónima del Titanic que amenizaban con su música los últimos momentos de la  tragedia, por hablar de las historia en pequeño, o  para los últimos habitantes de Chernóbil que apresuradamente abandonaron la ciudad modelo de la propaganda soviética, por hablar de la historia en grande ¿Y qué me dicen de los últimos de Filipinas? Esos  soldados españoles  que soportaron estoicamente  un asedio de casi un año y que sólo entregaron la plaza con la firma del armisticio entre España y Estados Unidos. Verdaderamente, nadie se acuerda de los obreros la Harland and Wolf, del año en que empezó a funcionar la Central Nuclear Ucraniana ni tampoco de los miles de soldados que mantuvieron el control de esta colonia asiática durante los 4 siglos de ocupación hispana.    Admitámoslo, la memoria humana es capaz de recordar algunos comienzos, pero, por encima de todo, retiene los finales. Y mucho menos los “durantes”.  Nuestros especialistas en marketing político, a los que todos convenimos en llamar políticos a secas, entienden mucho de este maquiavélico funcionamiento de la mente humana, y lo usan contra la gente, para ganar elecciones y cosas así.

Y es que los últimos protagonistas de una historia  hablan, por un lado, del fin de una era irrepetible, entendida normalmente en sentido positivo (lógicamente es un supuesto falso, que le pregunten a los que vivieron cualquiera de los hechos arriba planteados)    y, por otro lado, de la fortuna de haber sobrevivido a o vivido una época diferente y lógicamente mejor que la siguiente o la actual. Tal vez sea por todo esto por lo que hablamos de ellos con una mezcla de  admiración, respeto, cariño o, simplemente, les recordamos. Que ya es mucho en esta sociedad de la desmemoria.

Hay últimos en todos los lados. En los  pueblos hay todavía más, especialmente si son pequeños, por aquello de la despoblación: el último herrero, el último pastor, el último artesano, el último minero, el último niño… así sucesivamente hasta llegar al último pueblo. Después de los últimos ya no queda nadie. Tan sólo la historia, el recuerdo de algunos y, en el mejor de los casos, el Patrimonio. Por eso es tan importante lo que hacemos: intentamos que en nuestra tierra, independientemente del futuro que tenga, haya siempre una historia que contar, bien sea de los últimos o  de los primeros.  

En el mundo de las empresas también hay últimos, probablemente muchos más que en otros ámbitos.

Monsieur Serge Ferquel, último director de la SMMP
en las VII Jornadas del Metal de Noyellles-Godault

Por proximidad, la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya (SMMP),  tras la marcha, también, de sus últimos trabajadores desde nuestro Cerco hacia Cartagena, y que  dejó una imborrable huella en forma de chimeneas,  instalaciones mineras, edificios civiles o incluso pueblos enteros (Pueblonuevo del Terrible) desapareció en 2004. Era el fin de una bonita historia que comenzó 123 años antes en nuestra tierra, una historia de la que conocíamos el principio, pero poco sobre su final. Tras una continua huida hacia adelante que llevó a esta empresa a los más recónditos confines del planeta para sobrevivir (competir), ya no había más Cercos que crear ni fábricas a donde refugiarse. De las decenas de miles de trabajadores que tuvo  a nivel mundial quedaban  ¡sólo! 2.000, que fueron despedidos de un día para otro, sin prejubilación y con un exiguo subsidio  negociado por el gobierno francés.  Eran los últimos protagonistas de  uno de los símbolos de la industrialización europea de los siglos XIX y XX.

No los conocíamos, y, por otra parte, tampoco pensábamos que fuésemos a conocerlos jamás, pero lo que si sabíamos es que eran la última generación de las muchas que, como las nuestras, pudieron desarrollar su vida gracias a esta empresa, desde finales  siglo XIX hasta ayer. 

En 2013, durante  nuestro primer viaje a  Roubaix al que acudimos para hablar del I Día del Cerco,  Olivier Muzelec, Presidente de la Asociación Non Lieu,   habló de la existencia de  una asociación  de antiguos trabajadores de la SMMP en una localidad vecina que  trataba de preservar el Patrimonio material e inmaterial de la empresa  en el municipio de Noyelles-Godault (Departamento Norte-Paso de Calais), al igual que la Asociación La Maquinilla en Peñarroya-Pueblonuevo.

Como saben por entradas anteriores, contactamos con ellos  comenzamos a sentar las bases de un hermanamiento oficial. Dos directivos de este colectivo acudieron a Peñarroya-Pueblonuevo a contemplar el IV Día del Cerco, en Diciembre de 2015 y tres de los nuestros visitaron Noyelles-Godault la semana pasada,  con motivo de las VII Jornadas del Metal  2016.

ACED Metallia, representa para nosotros todo aquello que quisiéramos que fuese nuestra Asociación en el futuro: posee 180 socios, todos ex trabajadores de Peñarroya, manejan un presupuesto anual de 66.000 Euros, cuentan con sede propia en un edificio del interior de su viejo Cerco Industrial y tienen el apoyo de ciudadanos e instituciones tanto moral como real en forma de asistencia a sus eventos y  ayuda económica. Quedamos impresionados por el respeto con que hablan estos trabajadores de su empresa y cómo secundan las actividades que organizan para promover su patrimonio, en contraste con nuestros trabajadores de nuestra última gran empresa y heredera de los restos de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, ENCASUR,  a los que no se les conoce ninguna iniciativa que fomente  su patrimonio con la excepción de un puñado de esforzados y valientes ingenieros técnicos de minas que al frente de la Fundación Cuenca del Guadiato hacen lo que deben y más de lo que pueden por salvar de la desaparición el pasado minero de la zona. Sin acritud, este es un punto sobre el que todos los belmezanos y peñarriblenses deben reflexionar.

Bajo un ambiente de enorme familiaridad  fueron inauguradas las VII Jornadas del Metal. Al acto acudieron numerosas personalidades entre las que destacan Jean Urbaniak, Alcalde de Nolleyes Godault, Jean Francois Graf, Alcalde de Courcelles les Lens, Philipe Kemel, diputado de la Asamblea Nacional, Dominique Watrin Senador, Jean Pierre Corbisez,  ex Ministro de Trabajo francés y Presidente de CAHC y por supuesto el último Director de la SMMP, en el Cerco de Noyelles Godault, Serge Ferquel. La Presidenta de ACED Metallia, Bernadette Slapka,  también nos invitó a participar en el corte de la cinta.

Inauguración de las VII Jornadas del Metal
organizadas por ACED Metallia

El evento, de dos días de duración (18 y 19 de Junio)  estaba compuesto por una zona expositiva  de maquetas de edificios  metálicos de ayer y hoy así como paneles en los que se mostraba la relación del hombre y los metales a través de la arquitectura  desde la antigüedad hasta la actualidad. Un tercio de la exposición  estuvo dedicada al pueblo de  Peñarroya-Pueblonuevo. En ella se explicaba por medio de fotografías  el vínculo de este municipio con la empresa en la que trabajaron, así como los lazos  que unen a ambas localidades desde el punto de vista social, empresarial, arquitectónico e histórico. Para nosotros fue muy emocionante, además de una grata sorpresa contemplar el cariño y el detalle con el que habían preparado esta parte de la muestra.

Afuera, en otra zona ajardinada anexa, artesanos y profesionales del metal mostraban sus habilidades y últimos trabajos.  A muchos de ellos se les podía ver trabajar en directo. La chiquillería del lugar incluso tenía la oportunidad de trabajar en las fraguas en diversos talleres dedicados ex profeso. Una idea interesante que debemos aplicar en nuestra zona para recuperar el vínculo de la ciudadanía con la metalurgia.
Artesano del metal realizando una escultura


Tras  recorrer  la exposición, el grupo  de autoridades procedió a realizar el discurso de apertura de las Jornadas y la firma oficial del hermanamiento entre ambas Asociaciones. A continuación, transcribimos nuestro discurso:

Señor Alcalde de Noyelles Godault, Señor Alcalde de Courcelles les Lens, Señora Presidenta de ACED Metallia,  Señor Director de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya/Metaleurop , señores asistentes a estas jornadas, es un placer  a la vez que un honor  para nuestra Asociación el haber sido invitados a esta ciudad hermana y con la que  nos unen tantos lazos afectivos. Agradecemos vuestra hospitalidad, de todo corazón.

Para nosotros decir  Peñarroya en este sitio tan lejano al nuestro en lo geográfico y que seamos entendidos  es motivo de  orgullo   y nos hace sentirnos como en nuestra propia casa.

Y es que Peñarroya  fue, ante todo, un proyecto común, un sueño compartido por miles de europeos, una empresa universal sin la cual es imposible entender la historia económica y social  de nuestro continente.  En esta suma de voluntades que es Peñarroya, participó,  nuestra pequeña localidad,  cuyo nombre sirvió para bautizar  la empresa,   cientos de españoles, italianos, portugueses, franceses, belgas…  que  trabajaron en las primeras minas e industrias de nuestro pueblo y , lógicamente   algunos de  los más ilustres  compatriotas vuestros, que  con su valentía, poder financiero y capacidad técnica  situaron a la compañía a la cabeza  de las grandes corporaciones  industriales mundiales de todos los tiempos.

A través de su inmenso legado en forma de edificios, ferrocarriles, minas, tradiciones y vivencias repartidas por un sinfín de países podemos entender de dónde venimos, por qué somos como somos y hacia dónde caminan nuestras humildes sociedades. La huella dejada  en nuestros territorios es imprescindible para entender la industrialización europea del siglo XX.

Pero Peñarroya no son sólo números, estadística o historia,  sino que, aún hoy,  representa una manera de ser, una manera de hacer las cosas, una visión del mundo, una cultura y, por qué no decirlo, una manera de sentir.  Tal vez por esto último sea por lo que estamos aquí reunidos: Todos sentimos que pertenecemos a una comunidad diferente, especial y, en consecuencia, algo incomprendida.

Por ello, más allá de  recurrir a la nostalgia o a la tristeza hasta cierto punto lógica por la desaparición de nuestro modo de vida,   los herederos de todo este bagaje cultural representados  por ACED Metallia y la Asociación La Maquinilla junto a sus autoridades tienen/tenemos la responsabilidad  de encontrar un adecuado un futuro  al pasado de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, no sólo por placer, sino como deber histórico con los ciudadanos europeos de hoy y del mañana.
Muchas gracias.



Tras los discursos protocolarios, se procedió a la firma del documento de  hermanamiento entre ACED Metallia y Asociación La Maquinilla así como el intercambio de regalos conmemorativos. Tanto para nosotros como para ellos fue  un día muy importante, no sólo por la proyección internacional que adquiere nuestro trabajo o nuestros pueblos sino por saber que no estamos solos en nuestro caminar. Allá, afuera, hay alguien que nos entiende, que piensa y siente como nosotros. ACED Metallia/La Maquinilla, una manera de construir nuestros pueblos y también una manera de hacer Europa. 

Fin de la primera parte
documentos relacionados con esta entrada

Vídeo de las jornadas http://www.iltv.fr/videos/1168/les-7emes-journees-metallia-a-noyelles-godault.html

Galería fotográfica:


Bernadette Szlapka, Presidenta de ACED Metallia



Jean Urbaniak, Alcalde de Noyelles Godault




Documento de hermanamiento


Jean Pierre Corbisez

Espacio destinado al  hermanamiento ACED Metallia/La Maquinilla

 Entrega del regalo del Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo
al Ayuntamiento de Noyelles Godault


Entrega del regalo del Ayuntamiento de Noyelles Godault
al Ayuntamiento de Peñarroya-Pueblonuevo


La torre del plomo, auténtico símbolo
del Cerco de Noyelles Godault
en primer término. escultura realizada por un miembro
de ACED Metallia






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sábado, 2 de julio de 2016

Aviso: la Vía Verde no es "el campo"




Una mala costumbre que hemos ido adquiriendo  los españoles durante los años de falsa bonaza económica  es la tendencia a construir infraestructuras, unas necesarias, otras absurdas, las cuales, bien por una falta de previsión económica, bien por una mala planificación, no son sostenibles en el tiempo  y lo que es peor, son abandonadas una vez han sido extraídos los réditos electorales.

Esta política de usar y tirar, de conseguir para después  abandonar, de construir para después desatender  a la que nos hemos aficionado tanto gestores públicos como ciudadanos (no sabemos quién empezó antes) ha tenido y tiene aún hoy, unos costes económicos y sociales enormes.

Y es que, pese al fuerte varapalo que nos hemos llevado en la última década por nuestra falta de coherencia en la solicitud y la realización  de  obras públicas, todavía continuamos  aprendiendo algunas lecciones básicas que ya deberíamos tener claras.

No tenemos que irnos a Valencia y sus construcciones megalómanas o a Córdoba y a su aeropuerto sin aviones o a Villanueva de Córdoba y su estación de AVE sin pasajeros para entender que el dinero se gasta donde no se debe y que aquello que se hace no se mantiene en la condiciones adecuadas. El ejemplo lo tenemos más cerca de lo que pensamos, por ejemplo en nuestra vía verde.

Todos conocemos las fuertes inversiones y mejoras que desde que comenzamos a trabajar en este asunto se han hecho en las Vía Verde de La Maquinilla: colocación de papeleras, creación merenderos, instalación de bancos y  vallas de seguridad, explanación, plantación de árboles, señalización  han ido cambiando paulatinamente a mejor nuestro paisaje minero y nuestro entorno cercano. Entre todos, autoridades y ciudadanos, hemos logrado que la Vía Verde sea un referente patrimonial indiscutible, un revulsivo social y cultural  de nuestra zona. Podríamos decir que el dinero público  se ha gastado bien en una infraestructura que  era necesaria. Hasta ahí nada que objetar.

Ahora bien, una vez logrado lo aparentemente  más difícil, el verdadero problema surge  a la hora de mantener  lo conseguido: ha vuelto la suciedad a algunos tramos de la Vía Verde, se vuelven a arrojar   escombros, hay espacios literalmente engullidos por las malas hierbas y continúan los malos usos de los ciudadanos por su falta de educación vial  y por una insuficiente observancia de nuestros cuerpos de seguridad.

El último Profea no ha servido para resolver  algunos de los problemas anteriores por una relajada gestión de los tiempos y los medios tanto  humanos como materiales. A falta de un ente de carácter comarcal que vele por estas cuestiones, como ocurre en otras zonas de España la responsabilidad del mantenimiento y promoción  recae, lógicamente, sobre nuestros Ayuntamientos. 

Somos conscientes de las limitaciones de medios de las actuales corporaciones municipales para atender  las necesidades de nuestra población  menguante, envejecida y diversa y tratamos de colaborar con ellas en todos los sentidos, al igual que ellas lo hacen con nosotros. Sin embargo, entre nuestros deberes asociativos también se encuentra recordarles  cuándo no están cumpliendo con sus obligaciones.

Igual se trata de un problema de origen cultural aún no resuelto, pero nuestras autoridades o incluso la gente deben entender que la Vía Verde no es todo aquello que más o menos hemos convenido en llamar "el campo", eso que es de todos (o  de unos cuantos) y que hay que cuidarlo y respetarlo al albur del buenismo inoperante, sino que  ya es como un parque de nuestros  pueblos, un polideportivo,  una calle o un colegio, esto es, un elemento más para garantizar el bienestar de nuestros ciudadanos y promocionar nuestra tierra.

Por ello, ahora más que nunca, reivindicamos el valor de la Vía Verde de La Maquinilla como servicio público al tiempo que recordamos a nuestras autoridades la necesidad de que resuelvan los problemas que actualmente  afectan a su uso y disfrute.


Un buen comienzo ha sido, sin duda, el desbroce el primer kilómetro de la Vía Verde y el arreglo de la caseta  del kilómetro 0. Decorada en 2012 a través de un proyecto educativo internacional del IES José Alcántara de Belmez por uno de los más reconocidos grafiteros de Andalucía (Luis Triviño), el edificio demandaba  de manera urgente una restauración tras meses de deterioro.

Finalmente,  la colaboración de todos los actores implicados, desde los niños del pueblo hasta el Ayuntamiento, pasando por el Instituto de Belmez y la Asociación de Padres y Madres de alumnos, ha hecho posible el  repintado de sus murales.  La caseta ha quedado como nueva.

Deseamos que esta actuación sirva  para que nuestros Ayuntamientos se impliquen un poco más en el mantenimiento de esta ruta cultural que recibe cientos de visitas a la semana, y cuya afluencia se incrementa en verano, con la llegada de nuestros ilustres y añorados emigrantes.   

Nos ha costado mucho esfuerzo pasar de la  denominación de plataforma ferroviaria abandonada de La Maquinilla a Vía verde de La Maquinilla. De nuestros Ayuntamientos en gran medida y de nuestros vecinos en menor medida depende que no volvamos  a la casilla de salida.











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viernes, 24 de junio de 2016

Más futuro para la Vía Verde



Cualquier proyecto que se pone en marcha, tiene que sustentarse en el apoyo de los más jóvenes para garantizar su supervivencia a lo largo de los  años. Se cuentan por decenas el número de iniciativas y  asociaciones cuyos sueños u objetivos se han visto truncados por la ausencia de juventud en sus estructuras o por la falta de incorporación de las nuevas generaciones que den continuidad a lo que hacen. En la Asociación La Maquinilla siempre hemos entendido  como fundamental el dotar de una adecuada concienciación a los futuros ciudadanos de la zona en relación a su Patrimonio Industrial, a las Vías Verdes y, por supuesto, el Medio Ambiente por medio de la organización de talleres y jornadas de sensibilización porque,  después de todo, aquello que nos  rodea y que defendemos, en forma de chimeneas, castilletes, paisajes, edificios fabriles será de ellos. Por encima de  todo,  queremos que nuestros jóvenes hagan del Patrimonio Industrial y las Vías Verdes un estilo de vida.

Por ello, el pasado 22 de Junio  hemos organizado conjuntamente con el Ayuntamiento del Belmez,  con el IES José Alcántara y el AMPA “Sierra Belmez”  una jornada medioambiental en la Vía Verde de La Maquinilla con los objetivos, por un lado, de enseñar todo aquello que llevamos haciendo desde hace cinco años al lado del  Consistorio Belmezano, es decir, cuidados en los árboles, protección de los mismos así como la  recuperación patrimonial y, por otro lado, la educación para una movilidad sostenible.

De este modo, se han colocado 22 nuevos protectores elaborados con material reciclado para prevenir los daños en los árboles provocados por la trashumancia, se han repintado los murales de la caseta del kilómetro 0 de la Vía Verde y se han apadrinado algunas decenas de  árboles replantados en el pasado invierno. En total, en la actividad han participado 60 jóvenes belmezanos.

He aquí, un ejemplo más, barato y eficaz,  sobre cómo podemos conseguir que los jóvenes se responsabilicen del cuidado de su  entorno y un ladrillo más en la rehabilitación patrimonial.

A partir de aquí tan sólo queda rogar  tanto a  los adultos como personas mayores que si durante este verano  ven a un niño o a un adolescente belmezano con una garrafa o una azada, paseando tranquilamente por la Vía Verde de La Maquinilla, revisando sus cajas nido o acondicionando un árbol, que no le detengan y que no le frenen con admoniciones referidas a que aquello que están haciendo es o fue una responsabilidad de otros. Estos locos bajitos merecen un respeto y todo nuestro apoyo.  Con su esfuerzo y con sus energía, han hecho por su pueblo y por su patrimonio  más de lo que muchos adultos han hecho o harán en toda su vida. 

Por favor, no les privemos tan pronto del derecho a soñar, de querer  cambiar la realidad. Puede que  alguno o algunos de ellos guarde un  adulto que logre construir un futuro mejor para todos nosotros, incluso para los que jamás hicieron nunca nada.
Nuestro agradecimiento al Ayuntamiento de Belmez, por su compromiso constante con la Vía Verde, al IES José Alcántara de Belmez, por haber hecho de la Vía Verde su bandera y a la Asociación de padres y madres de  alumnos, que todos loa años aportan su granito de arena para nuestra causa. También a mi pareja, que ha hecho tan suya esta causa como lo es para mí.

Galería fotográfica (Fuente: Excmo. Ayuntamiento de Belmez):




 







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