jueves, 12 de enero de 2012

2012: Cien años de El Porvenir

El título de esta entrada puede llevar a engaño. Lo de los cien años es verdad, pero sólo en parte. Casi diría que no es cierto, pero tiene algo de verdad, así que merece una aclaración.

No es fácil dar con la fecha en la que nace El Porvenir de La Industria, como tampoco se puede decir con certeza cuando nacen Pueblonuevo, Los Eneros, Viñas Perdidas, La Parrilla y otros poblados mineros que se fueron creando en torno a las minas de nuestra comarca a lo largo del siglo XIX. No obstante, merece la pena buscar su origen o, al menos, aportar algunos datos que vayan aclarándolo. Y a eso vamos…

Zona de El Porvenir según el mapa del Instituto Geográfico Catastral de 1895.
Sólo aparecen algunas "casas de mina" próximas al arroyo de La Parrilla.
Sin duda, algunos de los primeros pozos mineros de importancia que hubo por aquí fueron los de lugares próximos al Porvenir, pues así lo puso de manifiesto Lucas Mallada en su “Memoria Descriptiva de la Cuenca Carbonífera de Belmez” (1899), quien al hablar de El Porvenir de la Industria decía que su carbón es seco, hojoso, brillante y duro, mencionando la existencia de “unas casas en el Porvenir, en cuyas proximidades radica, entre otras, la mina El Perro, donde se ven las señales de un pocito abierto en 1845”.

Da por hecho que ya en 1899 existían casas en El Porvenir, algo en lo que coincide Alfonso Fernández Mellado, quien en su libro “Aldeas de Fuente Obejuna” (2003) afirma que los poblados de La Parrilla y El Porvenir datan de 1898 y 1899 respectivamente, y que en 1900 había más de 100 habitantes en este último. Añade también que el 5 de enero de 1902 se nombraron los primeros alcaldes pedáneos: D. Antonio Ambrojo para La Parrilla y Don Martín Carmona para El Porvenir.

Mapa de Lucas Mallada con las concesiones mineras de la zona en 1899. Aparecen ya algunas casas en El Porvenir y el ramal de vía estrecha.
Vayamos a otras fuentes. La Estadística Minera de España contiene el dato de que la mina Segunda Terrible (La Fortuna), en el término de Fuente Obejuna, y próxima a este lugar, produjo 8000 quintales métricos de hulla en 1870, una producción que disminuyó notablemente al año siguiente por tratarse de hullas secas, semi-antracitosas, y no tener aceptación en gran número de industrias.

Pero no es hasta 1895 cuando la Estadística Minera recoge por primera vez su peculiar nombre, al decir que en el coto Porvenir de la Industria, explotado desde época muy reciente por el general Arroquia, se construyó un ferrocarril de vía estrecha, de tres kilómetros y medio de recorrido, que, partiendo de la mina, empalma con la línea general de Almorchón a Bélmez. Añade que en el arroyo de la Parrilla también montó un taller de briquetas para aprovechamiento de los menudos de hulla, lo que se puede considerar ya como algo más que una simple explotación minera, llegando a producir más de 12000 toneladas de hulla anuales. Hay que resaltar que, por su extensión, la mayor de la cuenca, se trataba de un “coto”, y no de una “concesión” minera.

¿Quién fue este general Arroquia, al que se debe el nacimiento de El Porvenir? Ángel Rodríguez de Quijano y Arroquia nació en La Carolina (Jaén) en 1820 y realizó sus estudios en la Academia de Ingenieros Militares, de la que fue también profesor, acabándolos en 1842 con el grado de teniente. Participó en las más importantes acciones militares del turbulento siglo XIX español, realizando numerosos informes sobre la defensa de ciudades. Fue el primero en aplicar el cemento armado a las fortificaciones militares y para ello estudió los terrenos de toda España y sus usos militares, con muy interesantes conclusiones sobre la aplicación de la geología en las acciones de guerra.

Ante la gran demanda de ingenieros militares en el ámbito civil, en 1856 se incorporó como supernumerario del ejército en la compañía ferroviaria MZA (no olvidemos que esta compañía tuvo importantes explotaciones en el Guadiato, destacando la mina La Castellana, junto a El Porvenir y La Parrilla). En 1867 formó parte de la primera junta directiva de la Real Sociedad Geográfica, de la que fue director. En 1881 fue nombrado Mariscal de Campo y se jubiló en 1888. Aunque estas minas fueron propiedad de las familias Mesa y Arroquia desde 1876, fue con posterioridad a su jubilación cuando el general se dedicó al engrandecimiento de El Porvenir, aplicando los conocimientos obtenidos a lo largo de toda su carrera.

Acción del Banco de Castilla (Extraída del Blog "Museo Financiero")
Por la necesidad de grandes capitales, en 1899 las minas pasaron a ser propiedad del Banco de Castilla, una Sociedad de Crédito que participaba también en otros sectores económicos punteros de la época, como el Banco Hipotecario de España, Altos Hornos de Vizcaya, Banco Hispano-Colonial, Compañía Trasatlántica, el Crédito General de Ferrocarriles y la Compañía de los Ferrocarriles del Norte.

El nuevo propietario decide dar un impulso a los trabajos, realizando cuantiosas inversiones y mejoras en 1901, tales como la profundización del pozo maestro y la apertura de otros dos nuevos, la supresión del transporte interior de carbones por medio de muchachos instalando dos planos inclinados y dos balanzas, la puesta en marcha un nuevo lavadero, la renovación de todo el material de vías exterior y la transformación de la vía estrecha en una vía de ancho español para conectar con la línea férrea Almorchón-Belmez.
Para mejorar la asistencia a sus obreros reorganizó el servicio sanitario, instalando en El Porvenir un botiquín, arsenal quirúrgico y un hospital con sala de operaciones y enfermería, al frente del cual estaba un doctor en medicina. Contrató también con el Banco Vitalicio de España un seguro de obreros por accidentes de trabajo.

Al mismo tiempo, la SMMP seguía su explotación a cielo abierto del grupo La Parrilla, profundizando además el pozo principal en 50 metros; unas mejoras que incrementaron notablemente la producción de antracitas en la zona, mineral que hasta entonces había tenido escasa demanda, pero que poco a poco se iba haciendo un lugar en el mercado. Los análisis de la Jefatura Provincial de Minas de 1902 establecían que la antracita de La Fortuna (La Parrilla) tiene un 10% de materias volátiles y un 8% de cenizas, mientras que la de El Porvenir de la Industria tiene un 12% de materias volátiles, 10% de cenizas y 78% de carbono.

Mapa del Instituto Geográfico Catastral de 1935.
Aparecen en la zona los poblados de La Raña (El Porvenir) y La Parrilla
El 1 de abril de 1903 la SMMP adquirió el coto de El Porvenir, con sus minas, instalaciones y viviendas. A partir de entonces los carbones antracitosos se extraerían de las minas San Rafael y Fortuna (SMMP), La Castellana (MZA) y La Calera, todas en el término de Fuente Obejuna. En 1908 el grupo de La Parrilla (San Rafael y Fortuna) daba empleo a 978 trabajadores. Los poblados de La Parrilla y El Porvenir van incrementando sus habitantes y se van llenando de vida, mineros y familias instalan allí su residencia, por lo que la SMMP se implica en la construcción de viviendas en la zona.

En 1910 se hacen numerosas obras en San Rafael: Lampistería, depósito de petacas, sala de obreros, oficina de capataces, sala de lavabos y cuartos de baño, construyendo también diez cuarteles para obreros. Al año siguiente se construyen en La Parrilla 55 casas para obreros, compuestas cada una de tres habitaciones y corral, bien ventiladas y altas de techo.

Un año después, en 1912, se ejecuta la mayor obra de las realizadas hasta entonces en el poblado de El Porvenir, conocido como “La Raña”: La construcción de 90 cuarteles para los obreros y una escuela para los niños de los operarios. Y no hay duda de que donde hay una escuela ya hay algo más que un grupo de mineros buscándose la vida. Estamos hablando de familias y una sociedad estructurada. Es este el centenario al que se aludía en el título de esta entrada.

Al año siguiente es en la Parrilla donde se construye una escuela para niñas, con casa-habitación para la maestra, contigua a la escuela de niños, que ya existía desde varios años antes y que contaba con 55 alumnos.

En 1913 entre ambos poblados contaban ya con 175 cuarteles nuevos y 100 viejos, por cuyo alquiler la compañía cobraba 2,50 pesetas mensuales por habitación. En este año la SMMP compra La Castellana a MZA, monopolizando la producción de antracitas, salvo la escasa producción de La Calera.
 
Poblado de La Parrilla poco antes de su destrucción. Fotografía de F.J. Aute
Cuatro años después, en 1917, se prolongó el trazado del ferrocarril minero, “La Maquinilla”, hasta las inmediaciones de El Porvenir. No me gusta hacer historia ficción, pero se me ocurre una pregunta: Además de para el acarreo de minerales y mercancías, La Maquinilla fue un medio imprescindible para el transporte de los obreros entre su localidad de residencia y las minas en las que trabajaban. ¿Hubieran existido El Porvenir y La Parrilla si el tren minero se hubiera prolongado hasta esos lugares dos décadas antes, permitiendo llevar allí a los obreros sin necesidad de que establecieran su residencia junto a las minas?.

Y por fin, quiero terminar con el texto en el que F.J. Aute, en su estudio “La Mina como Génesis”, trata de explicar el nombre dado a la aldea:
“Tras las primeras explotaciones (…) se suceden una serie de años en que las antracitas parecen despertar poco interés, hasta que el Banco de Castilla interviene en el negocio minero y concretamente en La Parrilla y otra zona próxima conocida como La Raña. Es el Banco de Castilla quien levanta las primeras edificaciones que luego darían origen a los poblados mineros de La Parrilla y el Porvenir de la Industria. El arrogante nombre, que ahora nos parece una triste ironía, de El Porvenir de la Industria, no es más que un reflejo del ilustrado espíritu decimonónico y de su fe en la industria, el capital y el esfuerzo del hombre propios de la época”.
 
 

4 comentarios:

  1. Buena entrada Ruben and company¡¡¡¡ vemos que seguis al pie del cañón,un relato bien documentado e interesante ,muy ameno de leer y la ultima foto muy típica tambien de los antiguos pueblos mineros del norte,aunque un poco tarde os deseamos que veais cumplidos este nuevo año parte de vuestros deseos respecto a las vias verdes del Guadiato ¡animo¡ saludos y achuchones desde el reino de León¡¡¡¡

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    1. Gracias, en nombre de José Antonio, miembro de nuestra asociación y autor de la misma.
      La verdad es que tenemos cuerda para rato. Esto de la vía verde es una prueba de resistencia, y, como veis, contamos con los mejores atletas.
      Un fuerte abrazo desde Peñarroya. Nos vemos pronto.

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  2. Estoy intentando encontrar el "Tratado sobre escalas gráficas en general" que escribió Arroquia". Creo que ha de ser un libro bien interesante. Alguien sabe si alguna biblioteca lo tiene escaneado y se puede consultar por internet?

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  3. ¿Es posible conocer el nombre del propietario de La Raña en los años 50-60? ¿Alguien sabria si hubo en ese paraje una plantacion de viñedos en esa epoca?

    Gracias,

    Pepe F. (Córdoba)

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