lunes, 13 de septiembre de 2021

EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL FERROCARRIL MÉTRICO CONTINÚA RECUPERANDO MATERIAL HISTÓRICO

 

Cesta para damajuanas de productos químicos de la SMMP  recuperados por la familia Laínez
y donados al Centro de Interpretación de la Vía Verde y el ferrocarril de vía estrecha

Si hace unos meses comunicamos a nuestros lectores que nuestro colectivo había adquirido un billete del ferrocarril Peñarroya-Puertollano   y que este verano había rescatado de una chatarrería de Madrid cuatro placas de trenes históricos de la línea de vía estrecha esta semana informamos de la recuperación de otros objetos íntimamente vinculados a nuestros ferrocarriles y las industrias relacionadas. En este caso hablamos de  cestas metálicas de transporte de productos químicos de la SMMP.

Para aquellos que aún no estén iniciados en el tema y para contextualizar el hallazgo comentamos que en los cercos industriales entre 1908 y 1968  llegó a desarrollarse en Peñarroya-Pueblonuevo una industria química importante que tuvo su origen en el aprovechamiento del ácido sulfúrico derivado de la producción de zinc en el primer cerco Industrial de Peñarroya.

Aunque inicialmente iba a ser  un proyecto  de corto recorrido en base a que la  veta de metálica de la que extraía el zinc en una  mina de Ciudad Real no iba a tener larga vida,  la compañía comenzó a emplear este  ácido sulfúrico residual como base para  la fabricación de abonos y superfosfatos.

Fábrica de abonos del primer Cerco Industrial en 1917


En un principio la producción de abonos fue pensada para satisfacer las necesidades  de los agricultores del entorno (sur de Badajoz, Guadiato y Pedroches), pero  la multinacional francesa pronto comprobó que la demanda el campo español era muy superior a la oferta. Así que decidió construir  una planta química de gran tamaño (incluso erigió un tercer Cerco en las proximidades del peñón de Peñarroya para fabricar ácido sulfúrico fumante en  1920) y comenzó a traer piritas de Aznalcóllar (Sevilla) para atender las necesidades de abonos de la industria agrícola nacional.

Pero, lógicamente, una industria no cierra el círculo productivo hasta que no soluciona el problema del transporte de la mercancía producida hacia los puntos de destino. De este modo la SMMP encontró imaginativas y autárquicas soluciones de envasado, transporte y  distribución de sus productos químicos adaptadas a cada tipo de cliente, de acuerdo con el lugar donde residiese y sus necesidades.

Vagón de productos químicos de la SMMP  para la vía estrecha


Cisterna de transporte de productos químicos de la SMMP, de ancho ibérico,  utilizado en la red 
de Ferrocarriles Andaluces (Museo Vasco del Ferrocarril/Archivo Euskotren)

Para la venta al por mayor, es decir, para la atención a grandes propietarios e industrias compró vagones especiales de diversos formatos y tamaños tanto en vía ancha como en vía estrecha  (ver fotografías) que permitían desplazar grandes cantidades de producto en muy poco tiempo. Sin embargo, para el pequeño productor escogió sacos de 50 kg.   Y  damajuanas de cristal templado, también diversas en cuanto a capacidad (litros), las cuales también eran transportadas por ferrocarril, pero  en vagones convencionales de carga cubiertos para ser entregarlos o vendidos en la misma estación de destino  a pequeños agricultores y almacenistas del ramo. Éstos eran llevados a continuación en carros tirados por mulas y, a partir de la década de los 50 del silo XX, en camiones desde la estación correspondiente hasta las explotaciones agrícolas.

Para asegurarse de que las damajuanas de cristal no se rompían y se perdiese el contenido de los preciados líquidos la SMMP utilizaba como embalaje las  cestas metálicas rellenas de paja a modo de nido que son protagonistas de esta noticia. El dispositivo de seguridad se complementaba con unas cuerdas que unían el cuello de la citada damajuana  con  los bordes de la cesta una vez introducida.

Anuncio de abonos y superfosfatos Peñarroya diseñado por el famoso
cartelista italiano Leonetto Captiello

Tanto los  sacos como las cestas (no tenemos constancia de que las damajuanas se fabricaran aquí) eran fabricados en las instalaciones industriales que la SMMP tenía en Peñarroya-Pueblonuevo, siendo los primeros hechos en la de papel y tejidos y los segundos en los Talleres Generales.

La Maquinilla, ha recuperado  varias de estas curiosas  y centenarias cestas de metal. Una de ellas será expuesta en el Centro de Interpretación de Vías Verdes por su interés etnográfico y por su relación con el ferrocarril de vía estrecha.

Desde aquí, queremos agradecer a la familia  Laínez este hallazgo  y su  donación a  nuestro centro de interpretación. De igual modo,  animamos a nuestros vecinos que guarden  en sus casas algún material de este ferrocarril  a seguir su ejemplo, entregándolo al CIVV para su custodia y exposición.  Y es que la vía verde y este museo, para que sean buenos de verdad, tenemos que  construirlas entre todos.

Damajuana, cesta y embalaje


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