jueves, 13 de febrero de 2014

Algunas lecciones sobre la Vía Verde de la Minería

Fuente: Diario Córdoba

El viernes de la semana pasada desayunamos con la fantástica noticia de que, por fin, la Vía Verde de la Minería, será una realidad en los próximos meses. La citada infraestructura, tendrá una longitud de 13 kilómetros y unirá el paraje de Minas del Soldado con el término municipal de Belmez, muy cerca de Cámaras Altas, reciclando así parte del viejo y estrecho trazado del ferrocarril Peñarroya-Puertollano. En total se invertirán algo más de 800.000 Euros (si, ochocientos mil) procedentes de fondos europeos, de las Confederaciones Hidrográficas y de Diputación de Córdoba.

Ésta ha sido la culminación de 6 años de trabajo iniciados por Marisa Medina, Alcaldesa de Villanueva del Duque. Con ilusión, esfuerzo y, sobre todo, paciencia esta edil ha conseguido "levantar" una ruta ecoturística en un lugar aparentemente vetado a iniciativas de este tipo, tras el "descarrilamiento" del irreal por sobredimensionado (10 millones de Euros) proyecto inicial de la Vía Verde del Guadiato y Los Pedroches, entre la localidades de Conquista y Fuente-Obejuna en 1996.

Desde nuestras vías todavía repletas de balasto felicitamos a las autoridades de este municipio, por haber sabido sacar adelante una idea en la que se quedaron sólos hace mucho tiempo, superando desavenencias locales, comarcales e intercomarcales. Hoy por hoy, pueden decir, podemos decir, que la cuarta Vía Verde de la provincia de Córdoba está en marcha y que podremos disfrutar de ella muy pronto.

Aunque la mayor parte del mérito se lo lleva el equipo de Gobierno actual, hay que reconocer que las bases de este éxito se fraguaron en los años 80, cuando la franja de terreno a su paso por el término municipal de Villanueva del Duque fue adquirida por el Ayuntamiento. El tiempo ha acabado por demostrar cuán acertada fue aquella decisión. En una coyuntura económica difícil el hecho de que la plataforma ferroviaria sea de propiedad municipal marca la diferencia entre construir la Vía Verde sobre ella y abandonar la idea.

Ningún tópico sirve para explicar el logro, salvo la perseverancia y el buen hacer de los políticos y ciudadanos de este pueblo.


Tramo de la futura Vía Verde de la Minería, entre Minas del Soldado y Cámaras Altas
Lejos del desánimo por la lógica comparación, a la gente y a los gobernantes del Guadiato sólo nos queda admitir el excelente trabajo realizado por nuestros vecinos y extraer  enseñanzas útiles de este proceso, adaptando  aquéllas que sean aplicables a nuestro modelo. Exponemos aquí las más importantes. Esperamos que sirvan para algo:

Lección nº 1: voluntad política para construir la Vía Verde. Nuestros dirigentes, con independencia de su ideología, deben implicarse más y mejor en la solución del problema de la Vía Verde del Guadiato iniciando conversaciones multilaterales con las altas instituciones, como FEVE (ferrocarriles de Vía  Estrecha o ADIF métrica tal y como se conoce hoy) el Ministerio de Medio Ambiente,  o la Consejería  homóloga de la Junta de Andalucía. Los  recursos para una Vía Verde como la nuestra así como la voluntad  de hacerla se encuentran en estos centros de poder y gestión.

El secreto del éxito de la Vía Verde de la Minería  ha consistido en soportar con estoicismo el vuelva usted mañana de las grandes administraciones, hacerles caso, es decir, volver mañana (y pasado mañana y el año que viene)  hasta arrancarles un compromiso.  ¿Estarían dispuestos los  gobernantes del Guadiato a ir hoy  para volver mañana, donde haga falta,   por una Vía Verde? Esto nos lleva a la segunda lección...

Lección nº 2: Vía Verde como elección, no como opción. La Vía Verde de la Minería es una realidad porque  hace unos años ésta fue establecida como objetivo prioritario para el desarrollo de Villanueva del Duque por su Ayuntamiento.  Por el contrario, en el Guadiato, en los pueblos del Guadiato, aunque hay que reconocer avances en esta materia, la cuestión de la Vía Verde sigue siendo tangencial, un asunto menor. Y es que plantar árboles, instalar una señalización artesanal y pintar una caseta de tren en la plataforma de la Maquinilla no deja de ser un ejercicio de voluntarismo, más que de voluntad política real. El desarrollo del proyecto de Vía Verde del Guadiato pasa por que nuestros gobernantes o alguno de ellos apueste, ya en serio, por él, es decir, que lo convierta en uno de los ejes de su programa de gestión en sus años de gobierno y no en un convenio de colaboración político-asociativo, tal y como lo está siendo hasta la fecha.

Es una mala noticia que nuestro colectivo continúe guiando el proyecto de Vía Verde para el Guadiato. Ha llegado el momento en que nuestras instituciones locales diseñen su propia hoja de ruta en esta cuestión, que nosotros les sigamos a ellos y no al revés.  Conviene recordar en este punto, por si alguien todavía no se ha enterado, que las  Vías Verdes no las hacen las asociaciones (ya quisiéramos nosotros poder hacerlas), sino los Ayuntamientos, con medios propios o ajenos.

Del mismo modo en que todos elegimos a  quienes nos gobiernan, quienes gobiernan también eligen:   en qué destinar los esfuerzos de su acción política,  en qué gastar los limitados recursos públicos (La Vía Verde de La Minería se construirá con el dinero de los planes provinciales 2014-2015). 
Estación de Minas del soldado, punto de partida de la Vía Verde de la Minería
Fuente: flickriver.com

Lección nº 3: suspenso en comarcalismo. La construcción de la Vía Verde de La Minería pone en relieve el fracaso de las Mancomunidades de Municipios (Guadiato y Pedroches)  en la tutela  de este tipo de proyectos. A pesar de que estos organismos fueron los promotores iniciales, junto a Diputación de Córdoba, del proyecto de Vía Verde (91 km. en total), el paso del tiempo ha confirmado su falta de liderazgo en esta cuestión. La carencia de consenso interno,  la ausencia de imaginación en la búsqueda de alguna alternativa viable cuando se comprobó que no había suficiente presupuesto para ejecutarlo (10 millones de Euros) y el egoísmo de los municipios integrantes han ido apartando a estas entidades del proyecto.

Esta situación constrasta sobremanera con  la  actitud de la Mancomunidad de la Subbética en la Vía Verde del Aceite, donde ha sido y es la  auténtica abanderada, gestora y dinamizadora. Al igual que en Astérix y Obélix, ha tenido que ser un pueblo de irreductibles villaduqueños (por galos) los que demuestren que una Vía Verde en el Norte de Córdoba es posible.  No perdemos la esperanza de que algún día, más pronto que tarde exista una política comarcal e intercomarcal de Vías Verdes en el Norte de Córdoba. Necesitamos a las Mancomunidades en esta tarea.

Lección nº 4:  llegar al todo a través del desarrollo de partes. se confirma la viabilidad del  modelo  de construcción de las Vías Verdes en el Norte de Córdoba por tramos, en detrimento del concepto inicial vigente desde el año 96 en el que se establecía la ley del "todo o nada", es decir, o se hace entera o no se hace. Poco a poco se hace mucho. Querer hacer  mucho de golpe sólo ha servido para bloquear el proyecto. Dentro de dos años, habrá 20 kms. de Vías Verdes en el Norte de Córdoba gracias a la labor de tres Ayuntamientos: Peñarroya-Pueblonuevo, Belmez y Villanueva del Duque.  A falta de un plan mejor, la colaboración intermunicipal parcial se postula como el único camino posible para desencallar el proyecto de Vía Verde del Guadiato y los Pedroches.

La construcción de la Vía Verde de la Minería supone un triunfo moral para quienes defendemos  la idea de una Vía Verde en el Norte de Córdoba y un hito social incontestable. Ahora bien, todos, tanto aquí como allí, sabemos que su rentabilidad está vinculada a la conexión con  Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo, mediante el arreglo del espectacular tramo de Cámaras Altas hasta alcanzar unos respetables 32 km. Igualmente, somos conscientes de que la Vía Verde de La Maquinilla tendría un impacto económico-social limitado si quedase aislada. Por lo tanto, ha llegado el momento de los políticos del Guadiato llenen  este abismo verde que nos separa cuanto antes.

En este juego nuestros vecinos ya han movido ficha. Ahora nos toca a nosotros. Claro que hacerlo significará que hemos aprendido alguna de las lecciones que hemos explicado anteriormente. En materia de vías verdes lo importante no es quién mueve primero sino tener claro que  jugamos en el mismo equipo.

Caseta del ferrocarril Peñarroya-Puertollano
Detrás, los idílicos paisajes de Peñaladrones y Cámaras Altas,
por donde debe discurrir la futura Vía Verde del Guadiato hacia Villanueva del Duque

Lección nº 5:  una de las facetas de la inteligencia humana es aprender de la experiencia de los demás (Voltaire).

1 comentario:

  1. Desde Villanueva del Duque os mandamos nuestro apoyo y ánimos para que continuéis en vuestra lucha, sin desfallecimiento y con el entusiasmo que siempre ha mostrado esa comarca y los hombres y mujeres que lleváis muchos años empeñados en construir una gran Vía Verde en esta zona norte de la provincia de Córdoba. Estaremos encantados en apoyar cualquier iniciativa que se pueda unir a nuestro proyecto para crear una Gran Vía entre nuestras dos comarcas. Un abrazo,

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